Publicidad
CIUDADANÍA Y DEMOCRACIA
Desde hace unos años asistimos a una deslegitimación de los partidos políticos, de todos por igual, tengan el poder o no, y se proclama la necesidad del "empoderamiento de la ciudadanía". Es más, se llega a considerar por algunos que "ciudadanía" y "militancia en un partido político" son conceptos enfrentados, y que el partido político representa todo lo malvado y negativo. Se le atribuyen a los partidos prácticas de "confabulación", "manipulación"... todo un rosario de perversidades, que recuerda la denominación de "secta judeomasónica" con la que el franquismo señalaba a cualquier oposición a su política. La ciudadanía, en cambio, que se supone es toda aquella población que no forma parte de ningún partido, por el mero hecho de existir representa lo positivo, lo auténtico, es la verdadera depositaria de la democracia. Incluso, a veces, para oponerse a los partidos políticos se utiliza la demagogia, la manipulación fácil..., justo de la que se acusa a los partidos.