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ENTRE UNA ESPAÑA QUE MUERE Y OTRA ESPAÑA QUE BOSTEZA
Cuando uno lee la prensa en estos tiempos no sabe si está en la España del siglo XXI o en el Chicago de los años 20 y 30. Incluso algunos días parece que aquel Chicago era un monasterio al lado de, por ejemplo, este Madrid. Tal impresión se acentúa cuando algunos de los personajes más corruptos de este país se hacen llamar por motes de gángster "ilustres" de la Ley Seca. Parece ser que añoran aquellos "maravillosos años".
El estado de putrefacción de este país se generaliza, la corrupción se extiende por todo el Estado como si de una de las diez plagas bíblicas se tratara. No distingue de territorios, ni de instituciones, ni entre los partidos del sistema. Hasta la monarquía esta metida en el ajo. Entre estos, los hay que solo con verlos ya sabe uno que no pude fiarles ni un euro, y los hay que eran autenticas instituciones en la lucha de sectores históricos como la minería.