Publicidad
¿Le iría mejor al mundo si no hubiera religiones?
En el occidente cristiano suele presumirse de algo que sin embargo, con toda lógica, salta en ocasiones a la palestra de la actualidad: la libertad de religión. Un tema que, basándonos en la propia Constitución, nos invita a hablar libremente y sin tapujos sobre cómo se impone una y otra vez el punto de vista eclesiástico en las muchas situaciones de la vida cotidiana. En base a esto nos gustaría poder llamar a cada cosa por su nombre, y así en primer lugar recordar un hecho esencial: Jesús de Nazaret no fundó ninguna religión.
Lo que ningún gobierno se atreve a comunicar
A pesar de que no es nada agradable de afrontar, los ciudadanos deberíamos estar preparados, o cuanto menos informados de lo que se avecina a la humanidad a causa del cambio climático: enfermedades y epidemias, escasez de agua, guerras entre naciones y guerras civiles por los últimos recursos de la Tierra, sequías y períodos de calor extremo alternando con precipitaciones torrenciales, fuertes tempestades, inundaciones y una atmósfera débil ante la irradiación cósmica. Los efectos del cambio climático van desde aumento de la temperatura en los mares y en el aire, incontrolables migraciones humanas de lo que se podría llamar "fugitivos del clima", inimaginables hambrunas debido a las malas cosechas, desiertos que se expanden a gran velocidad, largos períodos de calor, y también enfermedades y epidemias desconocidas. Y muchos de nosotros lo viviremos, no sólo los más jóvenes.
¿Puede el planeta Tierra seguir ayudándose a sí mismo?
El concepto de Cambio Climático ha sido durante mucho tiempo rechazado y calificado como un escenario de horror en el que creían algunos catastrofistas aislados. Sin embargo hoy ya no es un pronóstico si no que se ha vuelto una realidad con evidentes consecuencias para el planeta, las plantas, los animales y también para el ser humano. El cambio climático ya no es un escenario de futuro si no que se haya en pleno proceso, a pesar de que las consecuencias en Europa sean apenas perceptibles. Sin embargo a nivel mundial sí que empieza a mostrar su cara menos amable.
Año 2030: fecha límite
Se podría decir que en la medida en que se evidencia el cambio climático, las alergias se hacen notar de una manera creciente en la población mundial. En un informe de investigación de la eco-climatóloga Annette Menzel, de la Universidad Técnica de Múnich, se demuestra que la población europea deberá tener en cuenta una creciente concentración de polen en el aire. Para dicho estudio se tomaron muestras en 13 países y se comprobó que anualmente la cantidad de polen aumenta en un 3% en las ciudades, y en un 1% en las zonas rurales. Los científicos han afirmado que si aumenta la concentración de dióxido de carbono, lo que se presupone, también aumentará la producción de polen, lo que también es debido a la subida de las temperaturas, puesto que con ello se alarga el periodo para las alergias.
Insectos y bacterias con destino a Europa
En los debates públicos sobre las consecuencias del cambio climático, se deja el ámbito de la salud más bien en un segundo plano, cuando lo cierto es que el cambio climático influye ya de forma indiscutible en la salud humana, además con tendencia al alza. Sin ir más lejos la OMS, la Organización Mundial de la Salud, considera la relación existente entre el cambio climático y la salud no sólo como un tema muy importante, sino como el tema más importante del siglo XXI.
¿Qué enseñó Orígenes, el maestro de la antigüedad?
Frecuentemente se califica a Orígenes como el cristiano originario más conocido de su tiempo. ¿Pero quién fue Orígenes y qué enseñó sobre la reencarnación? Orígenes y su enseñanza se cuentan como pertenecientes al cristianismo originario. Según esta enseñanza todos los seres racionales tienen su origen en Dios y son eternos, ¿por qué? Porque Dios es eterno. Orígenes enseñaba que las almas ya existían antes de encarnar en un cuerpo, y esa es la condición más importante para el hecho de la reencarnación. Orígenes enseñó también que todas las almas regresarán a Dios, su Padre. Pero contrariamente a esto las iglesias, hasta el día de hoy, dicen que en el cristianismo originario no se enseñaba la reencarnación. Y también niegan que todas las almas puedan regresar de nuevo a Dios, negando tambien la preexistencia del alma. En realidad a la reencarnación sólo se la puede calificar de un don de misericordia.
El consumo de carne y las enfermedades de la civilización
Hasta mediados del siglo XX un filete era considerado como símbolo de prosperidad. «La carne es fuerza vital», se escuchaba en las campañas publicitarias, sin embargo hoy la carne es sobre todo un producto barato para masas que cualquiera puede adquirir. Anualmente se asan, fríen, embuten y consumen 250 millones de toneladas de carne, lo que acarrea, ya sin duda alguna, unas consecuencias dramáticas para el clima y el medio ambiente, también para los animales mismos y, como no, para el ser humano.
¿Qué de culpa tienen las vacas del cambio climático?
En la actualidad, diversos estamentos medioambientales estudian los efectos que la producción ganadera global tiene sobre el medio ambiente, especialmente las emisiones que afectan al clima, el consumo de agua y la biodiversidad. Con resultados que confirman que la responsabilidad de la ganadería intensiva equivale a la emisión de 7,1 trigatoneladas de dióxido de carbono, lo que corresponde al 18 % de las emisiones totales que han contribuido al efecto invernadero causado por el hombre.
Nadie tendría que llegar a ser viejo
Las conversaciones de la persona que ansía jubilarse pronto suelen girar en torno al proceso de envejecimiento. Habla de ello continuamente y no se da cuenta de que así envejece más rápido, pues su organismo empieza a tornarse inactivo. Así no sólo se marchita, sino que se vuelve cada vez más cómodo. Aquel impulso natural de sacar el mejor provecho del día desaparece y si además la salud se quebranta, todo encaja: "Bueno, así es la vejez...". Surgen achaques y la persona siente que su cuerpo se hace cada vez más pesado y se lamenta de que cada paso es una carga.
Visitar al doctor pero también al médico interno
Cada día deberíamos hacernos conscientes de que nuestros pensamientos y nuestros diferentes estados de ánimo, con el tiempo actúan en nuestro organismo y producen en éste lo que con anterioridad depositamos en nuestros pensamientos. Esa forma de pensar afectó también a nuestro estado de ánimo y a nuestros sentimientos. Un descontrolado acceso de ira puede por ejemplo desequilibrar totalmente nuestros fluidos corporales, acidificarlos y convertirlos en tóxicos, de forma que terminarán actuando de forma correspondiente en nuestro cuerpo.