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Una lectura canaria de las elecciones andaluzas 2015
Está muy bien soñar, la utopía, un mundo mejor, otra forma de hacer política, pero, seamos sensatos al menos esta vez. ¿Qué podemos decir de las elecciones en Andalucía que nos valga de referente para lo que sucederá en dos meses en Canarias? Salvando las distancias, compartimos tasas de paro y de pobreza, el turismo como principal industria, la fiesta, el sol, la misma filosofía del "dolce far niente" y algunas cosas más. Y otra vez ganó el PSOE en Andalucía, lo llevan haciendo tres décadas, no importan los eres, los griñanes o las modas, la red clientelar, esa telaraña de intereses creados en torno al aparato político que gobierna en esta región del sur de España valdría como paradigma de lo que debe ser un gobierno que quiere perpetuarse por todos los medios, y eso es lo que ha pasado. El PSOE en Canarias, a diferencia, no sabe a lo que juega, apenas tiene red clientelar y donde la tenía (en La Gomera y en El Hierro) se les amotinan y montan partidos alternativos, el batacazo se espera grande. Y cuidado con Curbelo si presenta lista al Parlamento y con quien va, podría hacer mucho daño.
"¿Es Podemos el nuevo PSOE?"
En los últimos meses, en los últimos años, estamos siendo espectadores de la caída en desgracia y el suicidio asistido del Partido Socialista Obrero Español, algo que es difícilmente discutible y quedará comprobado tras las elecciones de este año. Todo empezó, quizá, cuando Zapatero se plegó a los designios de la troika y cambió el artículo 135 de la Constitución de la mano del PP, en verano del 2011, con agosticidad y premeditación y sin contar con los ciudadanos, para cumplir con las directrices que marcaban los macropoderes económicos. Después de eso, la gente empezó a preguntarse qué diferenciaba a PP y a PSOE, sobre todo en materia económica, en mucho de lo verdaderamente importante, y fue calando la idea de un PSOE sin identidad, un partido fantasma, mentiroso, una copia suavizada de los populares. Luego vinieron mil casos de corrupción, gestoras, tránsfugas, imputados y más imputados, alcaldes y dirigentes tan caciques como el más rancio de los señoritos y una última intentona de reinvención que se queda en mero márketing, para acabar eligiendo como Secretario General al señor Pdro Snchz -esta es su marca en Twitter, de risa-, más por su cara bonita y por su continuismo que por otra cosa, frente a sectores verdaderamente renovadores que se postulaban.
La sal de esta tierra, quema demasiado
"La sal de la tierra", premiado documental, pude verlo no hace mucho. Abarrotada la sala, silencio sepulcral, no cabe un alfiler. Muchos, tragamos saliva, con la garganta encogida, lloramos, o aguantamos las lágrimas. Su protagonista, Sebastiao Salgado, cuenta en imágenes su peripecia de 40 años tomando fotos a la barbarie del mundo, y esa barbarie nos es mostrada de la manera más cruda. Así, en un momento de su historia, después de vivir de primera mano las hambrunas del Sahel, el genocidio ruandés, los balcanes y otros absurdos crueles de nuestra realidad más reciente, destrozado, roto, Sebastiao siente que ya no puede seguir siendo un fotógrafo social, no tiene más fuerzas, y se retira, a su Brasil natal, a plantar árboles para retomar con el tiempo la fotografía, ya en un estadio diferente, solo a animales y a otras naturalezas no humanas.
Reflexiones sobre el miedo, la unidad, las formas y el lenguaje
"Piensa globalmente, pero actúa localmente", lema del altermundismo que hace años que asumí. Hoy pienso globalmente, como tanta gente, en ese terrible atentado de París y en todo lo que le está siguiendo. Marin Le Pen propone restaurar la pena de muerte como respuesta, es sólo la primera "solución". Habla el miedo, pienso, el miedo a lo diferente, al diálogo, a compartir, miedo disfrazado de dogmatismo, de egoísmo, de nacionalismo y de otro montón de -ismos más. Pienso en lo que hoy se juega en el mundo, y creo que es exactamente lo mismo en todos lados: decidir si hay vida más allá de este capitalismo violento y sin alma, si es posible otro mundo mejor, más humano, más justo, o no. Y en esta elección crucial, pienso que el sistema, los que mandan, nos están diciendo aquí y allí, en Grecia, en España, algo así cómo:
El Sí se Puede vota "en contra" de una moción por la Renta Básica
Imaginen que un señor va paseando junto a un río y de repente escucha cómo le grita otro señor desde el agua para que lo salve, y el señor que pasea no hace nada aduciendo que el necesitado de auxilio no se lo ha pedido por favor, y además ayer le habló mal, y no le cae simpático. Al final el señor se ahoga y estamos de acuerdo, el paseante no le empujó ni hizo nada para que se cayera al río, pero, no estuvo nada bien que no hiciera nada, aduciendo motivos de forma u otros asuntos personales. Pues algo parecido es lo que ha escenificado el partido Sí se Puede en el Pleno que da por acabado el año 2014 en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife.
"Sobre cómo un godo quiere una Canarias soberana ( Parte I)"
¿Será el acento?, ¿será la procedencia?, lo cierto es que todavía hoy después de 20 años en Canarias los hay que me recuerdan que nunca seré canario. Godo o no, el asunto es que tengo que seguir viviendo en el Archipiélago, de aquí son y aquí viven mis hijos y otra mucha gente que quiero, y además me gusta vivir aquí. Imagino que si viviera en Indonesia o en Mozambique seguro que también sería un "como quiera que llamen allí a los extranjeros", y del mismo modo intentaría mejorar las cosas por allí.
"Historias del Tercer Mundo"
Noviembre de 2014 en algún lugar de la Europa más rica. Dos jóvenes hablan amistosamente en una cafetería que pudiera estar en Holanda, como en Suecia, como en Dinamarca. En la misma cafetería, dos mesas más allá, un señor algo entrado en carnes devora una maxihamburguesa acompañada de una enorme ración de patatas fritas, como si llevara tres días sin comer. Su apetito llama enseguida la atención de los dos jóvenes amigos.
La casta de La Laguna se vuelve a retratar
La casta, imagino que ya lo saben: en Canarias son CC, PP y PSOE, dando igual el o los que gobiernen, la cosa no cambia en absoluto. En La Laguna lo hacen CC y PSOE con el PP de convidado de piedra, haciendo como que hace oposición pero tragando con todo. Y en La Laguna andamos haciendo lo que podemos algunos utópicos irremediables, desde hace unas semanas enfrascados en una campaña de denuncia por el derecho a la vivienda, cuando nos enteramos que el Ayuntamiento y su empresa municipal Muvisa mantienen 50 viviendas de su propiedad vacías a la espera de venderlas algún día, especulando con ellas como si fueran bancos, promotoras o particulares buscando beneficios.
"La obsolescencia programada que nos programaron a todos"
Escuché este palabro por primera vez hace unos años, al poco supe que se usaba para explicar la regla de la industria tecnológica que hace que aparatos del tipo móviles, ipads, tablets, cámaras, videoconsolas, ordenadores, ipods y un largo etcétera, pasen a estar en poco tiempo anticuados, viejos u obsoletos, para ser reemplazados como objetos del deseo por otros modelos con más prestaciones, más pequeños, más bonitos o simplemente con un nombre nuevo que pudiera gustar a la gente y con el que poder seguir haciendo rodar la máquina del mercado. Era la moda, el mercado, el capitalismo, nada podía yo hacer. Aunque aguanté con un mismo teléfono móvil casi cuatro años, todo un record en estos tiempos. Si bien lo mío venía ya de lejos, recuerdo cómo siendo un adolescente le tomé especial apego a una camiseta negra larga con un símbolo blanco pintado en el corazón, que por más vieja que se hacía con cada lavado más me gustaba. Lo mismo me pasó luego con mi primera moto, con mi primera novia o con mi primer coche, y así con todo, cuanto más tiempo pasaban conmigo las cosas -y las personas- más cariño les tomaba. Nostálgicos, los llaman a los que son así como yo.
El candidato
Al fin llegó el debate más esperado de las Elecciones. Era el día clave, en el que todos debían mostrar sus cartas al indeciso electorado. A aquella hora, por la tribuna de oradores habían pasado ya todos los candidatos principales, con un graderío donde nos agolpábamos por centenares y hasta por miles los ciudadanos deseosos de escuchar las propuestas que nos traían. Así, había hablado la conservadora Balbina Sassuolo, haciendo hincapié en la necesidad de proseguir con las reformas que tan buenos resultados estaban arrojando, un sector del público se mostró entusiasmado con sus propuestas. Habló también Mario Schilardo de los ultrapatrióticos del águila dorada, quien defendió la necesidad de blindar las fronteras y reforzar la capacidad de acción de nuestros cuerpos de seguridad, una parte del graderío agitó sus banderas con estruendo en señal de apoyo.