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PRIMERO LO NUESTRO, DIJO ELLA...
Una historia dedicada a la gente que piensa que no es momento de ayudar a ningún extranjero, refugiado o no-.
Las cosas estaban mal, entonces los españoles decidieron que tenían que preocuparse por lo nuestro antes que por nadie de fuera, ya fueran refugiados de la guerra o africanos huyendo de la miseria y el hambre. Y así se hizo, se levantaron fronteras, se construyeron murallas, se plantaron vigilancias y se decretaron leyes nuevas muy restrictivas para con los de fuera.
El fraude del PP en Santa Cruz y otras historias sin importancia
Sí, que el PP en Santa Cruz de Tenerife vaya a gobernar en el Ayuntamiento es un fraude, o al menos así lo veo yo. No ya por el hecho de que sólo hayan sido votados por el 17 % de los que votaron, tampoco por el dato que dice que juntos PP y CC no suman más del 41% de los votos, y sin aludir al asunto de que llegan al poder de la mano de Coalición Canaria, partido nacionalista que en buena lógica debería renegar del partido que desde Madrid ha castigado tanto a Canarias en estos últimos cuatro años, y que tal vez no guste demasiado a muchos de los que votaron a Bermúdez en esta ocasión. Mi denuncia va más por una cuestión de ética y de procedimiento, y de respeto a lo que pueda quedar de democracia si es que algún día la hubo, por lo que entiendo como un fraude manifiesto a los electores y una tomadura de pelo a los santacruceros.
"ANC (III), o esa otra manera de ser canario"
Acabo aquí mi serie de tres artículos dedicados a las elecciones y la opción que he elegido, Alternativa Nacionalista Canaria, después de los dos anteriores centrados en la importancia de la soberanía y en lo poco que sirven los personalismos, las modas y los sucursalismos en Canarias, y lo hago refiriéndome a Coalición Canaria y esa manera de ser canario que nos han impuesto casi como un dogma, especialmente ellos, como ejemplo de lo que no debe ser, como ejemplo de lo contrario que propone ANC.
Razones para votar a ANC(II), más allá de los personalismos, las modas y los sucursalismos
Empecemos por ser realistas, en nuestras democracias occidentales, a gran escala y también a pequeña escala, hace tiempo que se impusieron las tesis más fieles al liberalismo de libremercado y todo lo que este sistema conlleva. Así las cosas, los que queremos otra forma de hacer política, otro modelo, llamémosle de izquierdas, llamémosle más justo, estamos claramente a la contra y en desventaja. Asumiendo esto es más fácil entender lo futil de creernos lo que nos cuentan en sus programas los partidos de izquierdas y los que se apuntan al nuevo y equivocado paradigma de "los de arriba y los de abajo", desde los de abajo.
En Santa Cruz la izquierda pierde antes de empezar
Creo que este título o uno parecido ya lo utilicé hace años para describir un escenario similar, en lo que parece un bucle recurrente del querer y no poder de las izquierdas alternativas en Canarias, repitiéndose una y otra vez hasta el infinito con esa unidad que nunca llega, y sí justo lo contrario. Aunque esta vez parece que nos hemos superado, y digo "nos hemos" porque yo de una u otra manera también he formado parte de esos intentos fallidos. El resultado: 18 candidaturas a las locales de Santa Cruz de Tenerife, de las cuales, como mínimo 6 de ellas podríamos situarlas en la izquierda y otros espacios alternativos, al menos supuestamente -con mucho de supuestamente-, compitiendo por un perfil bastante parecido del electorado. ¿Cómo calificar este escenario electoral previo cuando vemos que junto al PP y a la derecha del PP no hay nada de nada compitiendo con ellos a conservadores y reaccionarios? Como mínimo un poco el tonto sí que se está haciendo, si se es consciente de lo que se juega. Si no veamos, veamos lo que hay entre los 18 partidos que van a las locales de Santa Cruz, y comprobemos.
¿Qué es eso de ser de centro?
Ya está bien de ser de centro. ¿Qué es eso de ser de centro?, ¿de centro de qué? Ah, que resulta que ya no tiene sentido la dialéctica derecha-izquierda, eso es de comunistas trasnochados. Ahora lo que se lleva es lo de "los de arriba y los de abajo", con los de abajo queriendo ser de arriba, y los de arriba aceptando que ya no hay más opción que asumir las leyes del neoliberalismo y las democracias al estilo occidental, entre otras cosas, porque les beneficia y están muy a gusto así. Y resulta que una tras otra las encuestas de Metroscopia nos dicen que los españoles son mayoritariamente de centro-izquierda y de centro-derecha, pero de centro sobre todo. Aquí todos quieren ser moderaditos, y no parecer ni demasiado fachas ni demasiado izquierdosos, una cosa normalita, ahí por el centro, demócratas, progresistas, socialdemócratas, ecosocialistas y otras calificaciones así bien sonantes. Por favor, ya está bien de ambigüedades, vamos a llamar a las cosas por su nombre.
Razones para participar en ANC (I): Porque no hay PCI sin soberanía.
La Prestación Canaria de Inserción, hace unos años casi nadie sabía de ella, hoy en cambio pocos son los que no la conocen, por desgracia, al menos de oídas. Mil trabas y triquiñuelas legales para que la gente no pueda optar a ella y un presupuesto siempre ridículo han sido la norma, por obra y gracia de un Gobierno de Canarias que nunca ha tenido voluntad por gestionar bien esta prestación. Pero más allá de la responsabilidad que tiene el Gobierno Autónomo, lo cierto es que la PCI es algo más que una ayuda si nos fijamos en lo que dice su reglamento, son itinerarios de inserción social y laboral, es un seguimiento pormenorizado, es asistencia a cursos de formación, es asegurar una vivienda, y la realidad es que la PCI la necesita hoy casi un tercio de nuestra población pero sólo la cobra un 1% de los que deberían recibirla, quizás porque, como dice el título de este artículo: no hay PCI sin soberanía.
"Mejor no lo abra porque huele muy mal"
Así acaba la historia de Juan por este mundo, con esa frase, lapidaria, nunca mejor dicho. Fue lo que me dijo el de la funeraria nada más llegar a pie del nicho donde lo tenían este jueves, en un ataúd, a punto de ser enterrado. Bueno, lo de enterrado es un decir, le tocó un nicho de los más altos, cinco años tiene pagados, luego, si nadie lo reclama, supongo que a un osario de los que tengan por allí, o al crematorio. Ni una triste lápida, ni una mínima inscripción con su nombre o iniciales, ni un responso, ni unas palabras de recuerdo, y es que, prácticamente estaba yo solo allí con él, y sólo acertaba a decirme, y a decirle si es que me escuchaba desde algún lado, "cuanto podrías haber sido si hubieras querido". Y es que de Juan me cuentan que fue un periodista excepcional hace ya muchos años, antes, bastante antes de caer en el alcohol y acabar viviendo en el Albergue Municipal de Santa Cruz de Tenerife, en cuyas cercanías encontró la muerte el pasado 26 de marzo. Para los que no sepan de la historia de Juan y no entiendan el comentario del de la funeraria, si hacen cuentas, el 26 de marzo fallece, lo entierran el 9 de abril. El señor de las pompas fúnebres me lo advirtió por si quería despedirme de él abriendo el ataúd para verlo por última vez como suele hacerse en muchos entierros. Se ve que después de dos semanas refrigerado en una nevera el estado de descomposición era ya imposible de disimular por mucho maquillaje que le pusieran, y el olor debía ser fuerte.
Juan Luján, descansa en paz
En un recuadro del periódico, arriba en una esquina, una nota fría y sin alma informa de la muerte de una persona sin hogar habitual del Albergue Municipal de Santa Cruz de Tenerife, atragantado, en plena calle, en un banco de la avenida que solía frecuentar. Un varón, 61 años, iniciales J.L.G, no decía más. Entonces recuerdas, ¿JL? Bien podría ser Juan Luján, viejo amigo. Y al Albergue corro a preguntar rezando para que no sea él. Es la hora de la comida, 30 personas hacen cola y entre ellos no está Juan con su muleta y sus ojos tristes.
Andreas Lubitz, también dirán que estaba loco
Conmoción, asombro, espanto, es lo que acierto a decir de un joven, europeo, piloto, preparado, culto y bien formado, con una aptitud impecable, que de repente decide estrellar un avión contra una montaña con 150 personas dentro, sin, al parecer, motivación terrorista alguna. ¿Qué pasó por su cabeza entonces?, ¿lo dejó su pareja?, ¿estaba a disgusto con el jefe? Da igual lo que pasara, nada justifica una acción como esa. Y ahora, dirán que estaba loco, y no lo voy a discutir, no puede estar cuerdo alguien que desprecia de esta manera la vida humana.