Por otro lado, para la Ley de Dependencia hay presupuestados 1.087 millones; y aquí tenemos otra trampa, pero ahora en sentido contrario. La cifra es más ó menos la misma que el año pasado, pero en realidad hay un recorte importante, ya que la partida destinada a la cotización de la Seguridad Social de los cuidadores familiares (1.034 millones), se recortó el año pasado con la excusa de potenciar la Ley y utilizar esta cantidad en otras prestaciones o servicios. Dicha cantidad no ha sido presupuestada ni utilizada para el fin propuesto.
A la vista de lo anterior, ¿qué nos sugieren estos datos presupuestarios? Personalmente pienso que tenemos un gobierno insensible con uno de los sectores de la población más desfavorecido y que más atención necesita ahora, en tiempos de crisis severa, cuando el paro crece por momentos. Tampoco hay que olvidar que nuestros gobernantes están aplicando una política de privatizaciones feroz y ese destino es el que quieren darle también a la Dependencia.
Es intolerable e inhumano destinar 14.513 millones a un Ministerio donde una cantidad importante se gasta en armamento y en mantener intervenciones militares en el exterior, disfrazadas de "fuerzas pacificadoras". Es urgente desarrollar una cultura para la paz en todos los ámbitos de nuestra sociedad y especialmente entre los jóvenes.
El dinero de los Presupuestos es de todos, son nuestros impuestos y debería ir destinado a paliar las necesidades de quienes más lo necesitan y no a generar sufrimiento y destrucción.
María Blázquez Vidal