Gracias al amor que tenía por el arte en la calle, hoy todos los vecinos de Gáldar podemos disfrutar de una gran cantidad y variedad de obras artísticas suyas en los distintos barrios del municipio, pero el último deseo del artista no ha sido atendido por el Ayuntamiento en una suerte de absoluto desconocimiento del valor artístico, o en el peor de los casos, por desidia de un grupo de Gobierno que ha mostrado una enorme insensibilidad por el patrimonio cultural del municipio.
Otro tanto de lo mismo ocurre con el legado del pianista Pedro Espinosa que falleció en 2007. Un músico de reconocimiento internacional que durante años dio nombre a uno de los certámenes de piano más importantes que se celebran en Canarias y que dieron a Gáldar una proyección internacional.
Ambos fueron reconocidos con el nombramiento de hijos predilectos de la Ciudad de Gáldar por sus logros y merecimientos además de por su inapreciable labor en la promoción de nuestro municipio dentro y fuera de la Isla, sin embargo el ayuntamiento no les dispensa un trato que esté en justa correspondencia con tan distinguido galardón.
Gáldar debe un reconocimiento importante a estos dos grandes artistas y a sus familiares.
La Casa Capitán Quesada, es otra muestra de la nula sensibilidad del actual grupo de Gobierno por el patrimonio cultural de Gáldar. Aunque parezca increíble, esta "joya" arquitectónica está cerrada a cal y canto, y se deteriora sin que nadie haga nada.
Hace casi 5 años este inmueble declarado Bien de Interés Cultural abrió las puertas después de una laboriosa rehabilitación que contó con la escalofriante inversión de un millón de euros.
Una casa con mucha historia que perteneció a Esteban Ruiz de Quesada, personalidad brillante del siglo XVIII que destacó por el impulso que le dio a las reformas arquitectónicas y urbanísticas de esa etapa.
Inicialmente este emblemático edificio se convertiría en Museo Histórico de la Ciudad de Gáldar pero la idea se desvanece cada día tras siete años de gobierno de un grupo municipal, que habla mucho, pero hace poco o nada por su pueblo y por su gente.
José Luis González Mateos