Martes, 14 de Julio 2026 

Canarias24Horas.com


More information Cialis Online
20 Abr

Una de las carreteras más peligrosas de Tenerife, Abades-Arico inaugurada en vísperas de las elecciones de 2007, permanece sin ninguna limitación de velocidad obligatoria desde su apertura

Si no fuera porque supongo que eso será imposible, la verdad es que pareciera que la señalización de nuestras carreteras y los criterios por los que se establecen límites de velocidad y/o señalizaciones tipo Ceda el Paso, Stop... dependieran de cuatro personajes indocumentados que tratasen esos delicados asuntos en la barra de cualquier guachinche atacándole de duro a la carne fiesta y al garrafón de vino. ¿Cómo si no se explica que usted pueda llegar legalmente con su coche a un peligroso cruce con preferencia en la carretera TF-629 (Abades-Lomo de Arico) a 90 Km/h y en otro cruce igual, pero sin peligro alguno por disponer de carriles de incorporación, en la TF-65 (Chafiras-Los Abrigos) sólo pueda circular a 50 Km/h? Y ejemplos miles al respecto. La última es que en el tramo de la TF-1 dirección Santa Cruz, en el tramo más peligroso donde se juntan curva, cambio de rasante, incorporación y frecuentes retenciones han pasado recientemente el límite de velocidad de 100 Km/h (que estaba así desde que se inauguró la obra de ampliación) a 120 al plantar la respectiva señal en la misma entrada de Radazul sin que nadie sepa cómo se justifica semejante medida criminal que afecta al punto más conflictivo de esa autopista en el desvío de Añaza hacia la TF-2.

Y ya dijimos en su día, sólo con ver el trazado de esa nueva carretera que parte de Abades y que nos costó cerca de 1.500 millones de pesetas que Ricardo Melchior le pagó a Miguel Concepción -como no podía ser de otra manera- después de los modificados y demás, que aquello se iba a convertir en la nueva subida de Los Loros, no sólo por la pendiente que en el caso de Arico es mucho mayor, sino por el espectacular trazado de alguna curvas, insólitos hasta ese momento en la construcción de carreteras en Tenerife. Y es que no sólo el desastre patrimonial y ecológico que supuso esa obra no tiene justificación alguna más que los intereses de media docena de propietarios, grandes propietarios, en revalorizar sus terrenos sino que, además, la obra en sí se ha convertido en una ratonera mientras el resto de las vías del municipio muestran un total abandono en cuanto a mejoras imprescindibles (en ese pueblo debe hacer 40 años que no se rectifica una curva y el poco asfalto que se ha echado ha sido con motivo de esta campaña electoral) que deja muy a las claras hasta que punto Vicenta Díaz pudo tener razón cuando, en una carta casi póstuma, señaló a Ricardo Melchior como el responsable de una corrompida política en materia de carreteras a favor de los intereses de unos cuantos.

Pero el caso es que a día de hoy, y por muy sorprendente que pueda parecer el asunto en el mundo civilizado, esos cerca de cinco kilómetros de 'circuito de velocidad' (pero por donde transita también gente normal) carecen de una sola señal que limite la velocidad obligatoriamente por debajo de los 90 Km/h genéricos para ese tipo de vía. Recomendaciones sí que hay varias, pero nada que obligue a la gente a ir a menos de 90 que en la práctica significa circular a algo más de 100 para adelantar y por los márgenes que establecen los controles de la Guardia Civil. Algo, y eso lo dice uno con todas las consecuencias por la gravedad del tema, delictivo y criminal por donde quiera que uno lo mire porque se está poniendo en riesgo la seguridad de los usuarios sin la más mínima duda porque hay cruces y curvas donde, con determinados vehículos sobre todo, no se debe ir a más de 50 Km/h ni de broma.

¿Qué escribe la Guardia Civil en los atestados cuando ha ido a levantar cadáveres de ahí o a rescatar heridos de entre la chatarra? Eso es un misterio. ¿Qué pasará el día que alguien se gaste la perras y pida un peritaje sobre la seguridad de esa vía y en qué condiciones lleva funcionando desde 2007? Lo desconozco. Sí creo, sin embargo, que los irresponsables que para el Cabildo de Tenerife (para todos nosotros por tanto) trabajan en materia de seguridad vial deberían someterse a un reciclaje urgente y no seguir jugando de esta forma tan criminal con la seguridad de todos nosotros colocando límites de velocidad absurdos donde no corresponden para que los picoletos se pongan locos multándonos a todos y, como en el caso de Arico, dejando carta blanca en otras carreteras para que la gente vaya a la velocidad que le dé la gana y que para nada se corresponde con la peligrosidad de trazado. Vamos, que ya está bueno de tanta irresponsabilidad y/o mamandurria.

Foro contra la Incineración Tenerife

Valora este artículo
(0 votos)

Diseñado por CUADRADOS · Estudio de diseño web en Canarias

© Canarias24Horas S.L. | Todos los derechos reservados.