El Cabildo y los Ayuntamientos afectados de Lanzarote, con apoyo del Gobierno Autónomo, trabajaron intensamente para buscar alternativas y lograr salvar a la montaña del impacto, en cambio, en Tenerife las instituciones se plegaron a los intereses de Aena. Fue muy importante el papel jugado por Román Rodríguez de Coalición Canaria (ahora en Nueva Canarias), presidente del Gobierno de Canarias de esa época, de rechazo a la instalación del radar en Lanzarote. Tras una reunión con las autoridades locales e insulares de Lanzarote en mayo del 2002 (CC, PP, PSOE y PIL), Román Rodríguez instaba a los representantes canarios en el Congreso de los Diputados a que dijeran "no" al radar que Aena preveía instalar en Montaña Blanca en el municipio de San Bartolomé y en manifestaciones al término de la reunión decía: "Los representantes institucionales han concluido en un posicionamiento unánime con un planteamiento de trabajo que nos puede sacar de esta problemática, queremos que se mejoren las prestaciones del aeropuerto de Lanzarote, sobre todo las que tienen que ver con su seguridad, pero también queremos que se haga con el menor coste medioambiental", pero Román Rodríguez se olvidaba de defender el coste medioambiental de Anaga y rechazar el radar que también se proyectaba instalar en la Cruz de Taborno.
El consejero popular del Cabildo de Tenerife, Ángel Llanos, manifestaba el 7 de marzo de 2004 que: "El enclave de la Cruz de Taborno era el mejor lugar para la instalación del radar de Aena" y el 28 de julio el periódico "El Día" publicaba la siguiente noticia en la que se decía: "El concejal de Urbanismo, Manuel Parejo de CC, aseguró al portavoz adjunto del Grupo Municipal Socialista, Francisco Tovar, que el proyecto de Aena para construir un radar en Taborno carece de licencia municipal"
Román Rodriguez y las instituciones de Lanzarote tanto defendieron Montaña Blanca que al final Fomento la descartó como lugar de ubicación del nuevo radar, según salía publicado el 18 de noviembre de 2004: "El Ministerio de Fomento ha confirmado que Aena ha descartado Montaña Blanca como lugar de ubicación del nuevo radar en la isla de Lanzarote dada la importante sensibilidad ecológica y social de dicho emplazamiento".
El 14 de septiembre de 2004 hacía las siguientes declaraciones el presidente del Gobierno de Canarias, Adán Martín (CC), después de reunirse con el presidente de Aena: "Las previsiones iniciales apuntan a que el radar de Taborno estará terminado a finales del próximo año, pero se hará lo posible para que se acelere y pueda estar operativo a mediados de 2005", con respecto a la situación de Lanzarote y Fuerteventura, Adán Martín señalaba: "Hace falta empezar a elaborar los planes porque es necesario un radar de altura en la Isla de César Manrique y posiblemente lo sea también en la Isla majorera. Por ahora Aena aplica una solución temporal que da un margen de dos años. Superado este periodo podrían repetirse los problemas" auguró. No obstante, ambas partes acordaban que antes de final de año determinarían cual sería el enclave idóneo, refiriéndose a Lanzarote.
El 10 de febrero de 2005 el Delegado del Gobierno de Canarias, José Segura (PSOE), que siempre se declaró a favor de su instalación, manifestaba en los micrófonos de Radio Club: "Las administraciones y los ciudadanos que se oponen a los radares en Taborno y en El Hierro son unos "irresponsables", porque, entre otras funciones, hizo hincapié, "sirven para detectar los barcos clandestinos en nuestras aguas", y se quedó tan tranquilo.
A finales de julio de 2014 Aena sacaba a licitación el nuevo radar del aeropuerto de Lanzarote por casi dos millones de euros pero se cambiaba su emplazamiento a Fuerteventura, en el mismo aeropuerto majorero de El Matorral y así regular el tráfico aéreo de ambas islas desde allí. Para su instalación en El Matorral se requirió previamente la modificación de dos planes: el Plan General de Ordenación (PGO) de Puerto del Rosario y el Plan Especial del Sistema General Aeroportuario. Por decreto, el Gobierno de Canarias (Paulino Rivero de CC) suspendió ambos documentos en junio de 2011, en base, según comentó: "A la necesidad de proporcionar un servicio de radar al aeropuerto insular y de apoyar la vigilancia de las aerovías de entrada-salida al noroeste del Archipiélago".
Román Rodríguez en unas declaraciones realizadas en Güimar en abril de este año, denunciaba: "La política de chapa y pintura de las administraciones contra el medio ambiente", por una vez y sin que sirva de precedente estoy totalmente de acuerdo, pero por favor, aplíquense todos el cuento.
Rafael González Talavera
Candidato número 5 al Ayto. de Santa Cruz de Tenerife por SxTF–Verdes