Lamentablemente, la realidad juvenil en La Palma deja mucho que desear. Tenemos unas autoridades públicas que no nos involucran en lo referente al desarrollo político, social, cultural y del ocio y tiempo libre, tal y como estipula la Constitución Española. En el debate político, no se está hablando de juventud, nuestro sector social se encuentra marginado. Interesamos sólo en las elecciones, para echar el voto, se nos utiliza como carnaza electoral.
Es impensable que, con la que está cayendo, y con las alarmantes cifras de paro juvenil, a estas alturas, no se impulse un verdadero Pacto Social Joven desde el Cabildo de La Palma. Se sigue optando por la pasividad política y ausencia de políticas de inserción socio-laboral juvenil. Asimismo, se nos dificulta la canalización de nuestras propuestas ante las instituciones pues, a día de hoy, seguimos careciendo de estructuras participativas, los tan demandados Consejos de la Juventud.
También, se condena a nuestros a afrontar gastos de los que, habitantes de Lanzarote o Fuerteventura, están exentos, ya que en estas islas se puede cursar un buen mapa de Educación Superior presencial al contar con Extensiones Universitarias.
La juventud palmera, en definitiva, tiene muchas adversidades debido a la incompetencia de nuestros gobernantes pero, desde el compromiso, trabajo e involucración, estoy plenamente convencido de que se podrán solventar. Tenemos que lidiar con administraciones que, con una agonía patética y déficit de programa, ponen de manifiesto que La Palma está estancada social y económicamente. Cada vez se hace más necesario, por parte de la ciudadanía, una regeneración política.
Jafet Barreto es presidente de Alternativa XXI.