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48 Aniversario de la bandera Nacional de Canarias
Una vez más celebramos el aniversario de la bandera tricolor de las siete estrellas verdes; distintivo de nuestra Patria, Nación y futuro Estado Canario. Acto que si bien se puede calificar de patriótico, identitario, libertario, unitario..., no deja de quedarse, año tras año, en un simple acontecimiento folklórico, ya que éste no trasciende de lo meramente simbólico. Sin complejos debemos aceptar esta realidad para poder darle un impulso a nuestra evidente pasividad con la depredadora situación que nos atenaza, si verdaderamente queremos que esta enseña que nos identifica sea respetada como estandarte de nuestra nación, pero, sobre todo, como emblema libertario, anticolonialista, soberanista, es decir, independentista.
Ningún frente cívico es válido en Canarias si no va encaminado a la consecución de la independencia
La falta de soberanía nacional es el problema de raíz de la situación económica y de crisis de nuestro archipiélago –nuestra historia así lo constata–, siendo el ciclo actual uno más del nefasto colonialismo español, donde la segregación racial hacia los canarios se alumbra ahora con mayor intensidad, forzada por la coyuntura.
Día de la Hispanidad
Todos los 12 de Octubre conmemora España la gran salvajada cometida sobre los pueblos de América, así como su nefando colonialismo, tal si fuera una proeza dignificante para la raza humana esa parte de su necrófila historia. Da grima, y no menos desprecio, que un estado que se hace llamar democrático celebre este holocausto del siglo XVI, cuestión análoga a si Alemania celebrara el genocidio nazi. El espíritu invasor de este reino se invetera año tras año, aferrándose a seguir sujetando colonias, como lo hace con la nación canaria, anacronismo que, de inmediato, debe de erradicar las Naciones Unidas.
Canarias nunca estuvo en el mapa de España y menos en las decisiones de ésta.
La han intentado poner en sus aledaños, primero junto a las Baleares y más tarde junto al Cabo de San Vicente pero, como ve, señor presidente, ni geográfica, ni política, ni social, ni culturalmente se pueden unir porque los intereses y el progreso de nuestra nación se contraponen y van por otros derroteros que los de la metrópoli. En lo que a mí se refiere, como nativo de este archipiélago, independentista por conciencia y por decoro, estoy harto de que haga usted tanto pronóstico y diagnóstico de lo que puede suceder con el pueblo canario, por culpa de la política colonialista de todos los gobiernos que pasan por la metrópoli atropellando y despreciando a nuestra patria, y totalmente desesperanzado por su ineptitud y cobardía para levantarse ante semejante agresión y ponerle de una vez solución a la misma.
Llega un nuevo "Adelantado"
Después de Pedro de Vera y de Alonso Fernández de Lugo no hemos visto otro Adelantado con tanto afán de poner orden en la colonia como el almirante Guillermo Bueno. Algo raro pasa, pues no se entiende tanta premura en llevar a cabo un asunto que no es de la competencia del Reino de España y que, por su interés, debería eludir, ya que a veces es mejor callar que decir mentiras que puedan revelar la verdad al pueblo canario.
Si le engancha una "burra" a la metrópoli, no afloje: parta usted pa´tras.
Leo en prensa colonial: "Rivero pide la intermediación de la ONU para paralizar las prospecciones".
En un artículo de hace meses le advertí al Presidente Paulino Rivero que los asuntos de Canarias –sabida su realidad colonial– se discuten en el marco de las Naciones Unidas por ser el organismo legítimo y legal para liquidar nuestro secular problema. Recuerdo que le previne –cuestión que, además, él sabe de sobra– que recurrir a los tribunales españoles o europeos es acudir a casa del vampiro para que le preste RH, y ya ve cómo las previsiones se van cumpliendo, no porque yo se lo anunciara, sino porque las circunstancias económica y el colonialismo español se lo imponen.
Utilizar la coyuntura
Para conseguir un sillón en el Consejo de Seguridad de la ONU, aprovecha el presidente del Reino de España, Mariano Rajoy, la fijación que hizo esta organización internacional, usando nuestra nación como base para realizar el programa de alimentos destinado a África, por su puesto, soslayando el primer ministro español la dominación colonialista que sobre Canarias ejerce España hace más de quinientos años. El colonialismo no prescribe y, muy al contrario, se ha marcado un calendario dentro de las Naciones Unidas poniendo como fecha el año 2010 (segundo decenio internacional para la erradicación del colonialismo en el mundo) para que las potencias dominadoras se vayan retirando de los territorios ocupados. No sólo pasa por alto el presidente Rajoy el asunto colonial de Canarias, sino que, para más desfachatez, suelta en el órgano supranacional la descolonización de Gibraltar, aludiendo al Reino Unido para que se retire del sur de la "Península Ibérica". Los delincuentes no deben hacer las leyes, pero en los casos supremos esto parece lo lógico.
¡Margallo es un mentiroso!
Y no le estoy insultando porque, lógicamente, su función es mentir:
Canarias y su pueblo no tienen por qué pagar deuda alguna.
Que la pague el colonialismo español que es quien la ha creado. Las colonias y sus pueblos siempre están sujetos e indefensos ante las decisiones de las potencias dominantes, por lo que todo negocio y relaciones que éstas emprendan con otros países o entidades, cualesquiera que sean, eximen a los países subyugados de responsabilidad alguna, llámense de préstamo, pactos militares u otros acuerdos donde la soberanía de los pueblos colonizados no ha contado para nada.
No me lo creo, Paulino
"El PP está alejando a Canarias de España", de semejante disparate alerta Paulino Rivero en su blog.