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Conjugaciones del verbo poder
Dentro de poco se cumplirá un año del movimiento telúrico que echara abajo el cómodo complejo residencial en el que languidecía la política estatal. Después de esa gran sacudida pocas cosas han vuelto a ser iguales. Hay quienes han entonados cánticos apocalípticos y quienes han hecho como si no ocurriese nada, esperando a que pase esta "moda extravagante".
La valentía de un profesor
Hacía años que no visitaba el paraninfo de nuestra vieja y querida Universidad de La Laguna. Me alegró verlo en su magnífica restauración. Y, pese a que la ocasión, el acto de apertura del curso, era un motivo un tanto extemporáneo para quien suscribe no quería perderme, de ninguna manera, la lección impartida por el catedrático de periodismo, José Manuel de Pablos. El amigo Josema nos ha regalado a algunos compañeros la oportunidad de asistir a los últimos retoques de su discurso. ¿Y por qué no quería perdérmelo? Entre otras cosas porque lo que Josema había escrito era un acto de valentía y de compromiso social del que la Universidad está tan huérfana. En medio de las fuerzas vivas (y no tan vivas) de la sociedad canaria, en medio de esa especie de vuelta a la sociedad estamental que representa un acto de este tipo, con sus prima donnas militares, políticas, eclesiásticas y empresariales, con sus toques de campanillas para que el auditorio se pusiera en pie (efectuada por una azafata a falta de monaguillo), con sus Te Deum y sus Gadeamus Igitur, José Manuel de Pablos dio un puñetazo dialéctico sobre el atril y le expetó al auditorio algo tan provocador y revolucionario como la simple realidad social y política a la que esta grey vive ajena. Josema habló de la extensión de la ignorancia como estrategia del poder, del ataque frontal a la Universidad Pública que supone la subida de tasas, de la manipulación informativa por parte de las oligarquías dominantes, de la mediocridad de la clase política profesional, en fin...