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Jesus vuelve a ser crucificado a cada instante
Cada año la cristiandad celebra la Semana Santa desde el Domingo de Ramos hasta el Domingo de Resurrección. El Domingo de Ramos Jesús de Nazaret entró en Jerusalén montado en un asno, siendo aclamado por una multitud llena de júbilo, poco después tuvo lugar un cruel y terrible juicio ante la muchedumbre. Cientos de personas habían conocido y escuchado a Jesús ; habían oído Su voz de la que se cuenta que asombraba a las multitudes, pues Él no hablaba como los escribas en base a su cargo, sino que con el poder de Dios. Muchísimas personas del pueblo vivieron en aquella época como Jesús les enseñó, pues El les trajo el gran amor del Padre y les enseñó que el Reino de Dios estaba en el interior de cada uno de ellos. Sin embargo, cuando los esbirros del gobernador romano le aprisionaron, torturaron y condujeron al monte Gólgota, los que pertenecían a la masa del pueblo lo abandonaron, es más, negaron la relación que tenían con Él, para así salvaguardar su propia seguridad. Claro que de esto hace mucho tiempo y muchos lo han olvidado; otros dicen que algo semejante no sucedería nunca más, ya que si hubiesen estado allí en aquel entonces, con toda seguridad se habrían puesto de parte de Jesús, el Hijo de Dios.
Cultivar la tierra de forma pacífica va ganando adeptos
Los seres humanos hemos perdido el sentido natural para distinguir instintivamente las bondades de los alimentos, necesitando una declaración de ingredientes en la que se diga por ejemplo si un alimento ha sido manipulado, si es de cultivo biológico, o si ha sido genéticamente transformado. Siendo cada vez más los consumidores que no quieren productos genéticamente transformados, ¿pero por qué? ¿Hay acaso pruebas de que cuando un ser humano consume alimentos transgénicos se produce alguna reacción negativa en su organismo?.
Recuperar el lenguaje del corazón
¿Es posible reparar el daño causado a la naturaleza y los animales? La Fundación Gabriele se creó con este fin, demostrando desde hace tiempo que no sólo sirve para reparar el daño hecho a las plantas, animales y a la naturaleza, sino que es un gran regalo tambien para las personas. Así hace unos años se empezaron a crear espacios en los que pueden vivir los animales, devolviéndoles su hábitat natural. A la tierra pacífica de la Fundación Gabriele también han sido traídos animales que por fin pueden llevar una vida digna y sin miedos. Lo que se ha llevado a cabo en estos pocos años es inmenso y conmueve el corazón de todo amigo de los animales.