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Un amplio conjunto de colectivos y organizaciones promueven una convocatoria estatal de la Coordinadora Anti privatizaciones de la Sanidad para que se deroguen las leyes privatizadoras (15/97 y artículo 90 de la LGS) y se rescate lo privatizado.
Como se recoge en el Manifiesto de los colectivos y organizaciones canarias participantes, el 9.3% del presupuesto público de Canarias para sanidad se destina a concertaciones con centros privados mientras padecemos un escaso desarrollo de los servicios sanitarios públicos, tanto en Atención Primaria, limitando la promoción de la salud y la prevención de la enfermedad; como en la Atención Especializada donde la falta de recursos humanos y materiales condiciona el colapso de los Servicios de Urgencias y las insufribles Lista de Espera, factores que convierten al Servicio Canario de Salud en uno de los peores del Estado español.
Hace meses denunciábamos la presión del empresariado que trajo la precipitación en la desescalada en el conjunto del Estado y particularmente en Canarias por parte de la patronal hotelera y turística. Desde el Gobierno de Canarias no se ha actuado debidamente ni en lo que se refiere a las normas de seguridad sanitaria como tampoco respecto de las ratios de "rastreadores". No se ha fortalecido a la Atención Primaria dotándola de los muchísimos recursos que precisa para cumplir con la enorme tarea asignada de ser el eje central en la fase actual de la pandemia. En cuanto al control de las residencias de mayores, resulta inconcebible a estas alturas la nula capacidad demostrada por la Dirección General de Salud Pública del Gobierno de Canarias.
Llama particularmente la atención el maltrato del que es objeto el Hospital Universitario de Canarias HUC.
Aunque se produce un incremento de 139 millones de euros hay que analizar si ese dinero está bien asignado y si por los antecedentes registrados va a estar bien gestionado. La mayoría de ese incremento irá a Atención Primaria y a Salud Pública que queda con una asignación de 35,5 millones, claramente insuficiente ya que aunque se sitúa por primera vez por encima del 1% (el 1,19%) está muy lejos del mínimo imprescindible que debe ser del 2,5% y con más razón en medio de una pandemia.
La ADSPC ante el "caso" Rosy Cubas
Aunque Rosy Cubas es única, desgraciadamente hay muchos casos como el suyo. En suma, se trata de la falta de camas hospitalarias de media y larga estancia que son los indicados para personas enfermas como Rosy, en su caso de una enfermedad muy invalidante que además sufrió una caída en su casa de Santa Cruz de Tenerife hace aproximadamente dos semanas golpeándose la rodilla izquierda, no puede caminar ya que tiene la rodilla inflamada y no tiene familia en Tenerife ni recursos para procurarse los cuidados necesarios. De modo que desde entonces, a pesar del alta, está en el Servicio de Urgencias del Hospital Nuestra Señora de la Candelaria reclamando una solución a su situación que repetimos es la de muchas personas que acuden a nuestra Sanidad Pública y se les da el alta sin ofrecerles una continuación de cuidados mediante una estancia hospitalaria al salir del hospital de agudos de tercer nivel en el que se considera la estancia media de 7 días como máximo. Además, para más inri, Rosy ya está propuesta para intervención quirúrgica e incluso tiene el preoperatorio hecho.
Hace un año, la Plataforma "Salvar al HUC" salía al paso de la preocupante situación del Hospital Universitario de Canarias (HUC) llamando a la realización de un esfuerzo especial por parte de la administración sanitaria, y al impulso movilizador conjunto de su personal y de la población atendida.
Porque un tercio de las listas de espera de toda Canarias tenían que ver de modo directo con la situación del HUC cuyo presupuesto es el más bajo de los 4 grandes hospitales de Canarias. Con un personal, sobrecargado con miles de horas extraordinarias, con falta de especialistas que llevó incluso al cierre de consultas. Con el mayor porcentaje de "deserción" hacia otros hospitales, públicos y privados, así como la proporción más elevada de personal a tiempo parcial haciendo "doblete" en el sector privado y además en la Facultad de Medicina y la Escuela de Enfermería.
Como si de un espectáculo de transformismo se tratara hemos asistido, con el telón de fondo de nada más y nada menos que una pandemia con su cohorte de sufrimiento, al enésimo ajuste a conveniencia politiquera en la Consejería de Sanidad de Canarias. Según parece han cambiado a un director del Servicio Canario de Salud, Alberto Pazos, que según los medios de comunicación no avalaba las irregularidades detectadas respecto a determinados gastos en la gestión derivada de la pandemia por otro director, Conrado Domínguez, que se atreve con todo. En realidad Conrado ya estaba en camino de regresar del todo al ser integrado por el Gobierno "de las flores", el pasado mes de marzo, en el Comité para la emergencia sanitaria de la Covid-19. Por tanto, no es ajeno a la mencionada gestión de la pandemia. Para la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Canarias (ADSPC) lo señalado constituye un auténtico escándalo, en cuanto a los principios democráticos y ya veremos cuánto se tarda en demostrar si también lo es respecto a la honestidad y ética en la administración pública.
Ante la pandemia potenciación de la organización ciudadana y profesional
Desde la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Canarias (ADSPC) queremos manifestar nuestra valoración y propuestas ante la preocupante evolución de la pandemia por coronavirus en el conjunto del Estado español y particularmente en Canarias.
En primer lugar cabe señalar que la epidemia nunca remitió por completo porque tiene su base de desarrollo en una estructura social especialmente desigual en comparación con la media europea, tiene su base de contagios en el sistema productivo, en las actividades laborales calificadas como esenciales y otras que lo son menos (salvo para generar ganancias a los poderes económicos), en la economía sumergida, en el trabajo precario, precariedad y capacidad de contagiarse que se extiende a los barrios obreros, que se potencia en las viviendas insalubres y con el hacinamiento.....
Este año 2020 se cumplen 12 años de la actual segunda etapa de la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Canarias (ADSPC) y lo hacemos con una situación de salud y de asistencia sanitaria marcadas por la pandemia por Covid-19 y todas las consecuencias y efectos concurrentes de una crisis, además de sanitaria, de carácter global, social, económica y posiblemente política.
Por eso es momento de hacer una actualización de nuestro Manifiesto de modo que recojamos las realidades actuales y las medidas que se precisa adoptar por las Administraciones Públicas Canarias.
Acaba de ver la luz el llamado Pacto para la Reactivación Social y Económica de Canarias que, en lo que se refiere a los aspectos sanitarios, aunque en el papel contempla con acierto las prioridades para la Salud Pública y la Asistencia Sanitaria Públicas así como en relación con la Asistencia Sociosanitaria en nuestra Comunidad Autónoma, continúa situándose en los presupuestos de la llamada "colaboración público-privada" para "desarrollar las capacidades sanitarias". Por cierto, no sabemos si tener un Director del Servicio Canario de la Salud que dice la barbaridad de que "el coronavirus ya no está en las calles de Canarias" está comprendido dentro de las "capacidades sanitarias" para seguir desescalando.
La Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública ante el día Mundial de la Salud
El 7 de abril se conmemora el Día Mundial de la Salud, y aunque evidentemente la situación no esta para muchas conmemoraciones en este terreno, desde la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública queremos hacer algunas consideraciones en la actual situación de pandemia por el Covid19:
1. Primero que somos humanos y que la vida y la salud no están garantizadas y dependen de muchas circunstancias que no podemos controlar del todo y que son en parte impredecibles pero que están relacionadas con los cambios en el ecosistema que hemos producido nosotros mismos y de la globalización neoliberal que nos ha hecho mas vulnerables. La Organización Mundial de la salud lleva muchos años advirtiéndonos de la probable emergencia de pandemias sin que se hayan adoptado las medidas oportunas para prevenirlas y/o disminuir su impacto. Es necesario concienciarse de esta necesidad y cuando pase la actual pandemia no olvidarnos de ello.