Hoy, insisto en el tema hablando de otro concurso que el martes s estrenó en la cadena (...) pública, nacional y autonómica a la vez, y que se anunció bastante como si se tratara de algo distinto a la basurilla (...) que ofrece la programación del bodrio que algo nos cuesta a cada isleño o isleña. Solo pude ver una media hora del citado concurso porque uno ya no está para aguantar lo que le echen y lo del Duelo es peor de lo ya presentía: una pila de peninsulares enfrentados para ver quién de los concursantes es más analfabeto. Un duelo en toda regla en la acepción de velorio o similar. Otra desvergüenza más de don Guillermo García-García y otros apellidos compuestos. O estofados.
Un gasto más que no sirve para nada; tal vez para crear más adeptos a las paliativas películas que – sin cortes, ojo – emite la nuestra por la noche (y por la tarde) o las cursis telenovelas cotidianas. O al exagerado tiempo que se le dedica al fútbol. Y, perdón, abro un paréntesis porque acaba de pasar una palomita de la luz, una musa, que me dice que acaba de morir Ray Bradbury y un componente de los Platters; el primero escritor de obras como Cróncas Marcianas o Farenheit 451 y el músico que cantaba Only You, cuestiones ya de otro mundo. O sea que el insecto me acaba de descontrolar, dado que la esencia del artículo habla de una cutre recreación de la ignorancia y del premio correspondiente, para que el flamante ganador se vaya, por ejemplo, al Caribe, mientras los finados recién (...) son otra historia, otro mundo y se murieron y descansaron, sin duda. Cualquiera aguanta lo que se está aguantando.
Prosigamos, pues; seré breve: lo de la Tele Canaria es para decir que habría que cerrarla ya – como el aeropuerto de Los Rodeos, de lo que hablaremos – y reciclar el personal que casi ninguno tiene la culpa; bueno Alexis es analfabeto integral y presume, sin saberlo de que lo es. Y le haríamos un favor a Vieira para que envejezca con cierta dignidad. Sus empleados, tarde o temprano tendrán su ERE y Willy será (...) portavoz del gobierno.
Pues a mi me gusta más un duelo de los de antes, con sus chistes, sus críticas, su anís para las mujeres y coñac para los hombres, con su caldo de gallina vieja, con sus doloridos y sus pésames por cumplir y con el muerto allá atrás, en su caja y su cara asomando por el hueco hábilmente practicado por la funeraria que parece feliz y más joven que en vida. No hay color, aunque el protagonista – el difunto – ya parezca de cera y no se entera de la misa (que será el sábado) la mitad.
Este concurso debería suspenderse ya. Algo ahorraremos, por lo menos en vergüenza ajena.