La mayoría de las erupciones suceden alrededor de manchas solares, donde emergen intensos campos magnéticos de la superficie del Sol hacia la corona. La eficiencia energética asociada con las erupciones solares podría tardar horas o días en acumularse, pero la mayoría de las erupciones tardan sólo unos minutos en liberar su energía. Las erupciones solares se observaron por primera vez en el Sol en 1859. Se han observado erupciones estelares en otras estrellas. La frecuencia de estos sucesos varía, de varios al día cuando el Sol está particularmente "activo" a menos de una semanal cuando está "tranquilo". La actividad solar varía en un ciclo de 11 años (el ciclo solar). En la cúspide del ciclo suele haber más manchas en el Sol, y por tanto más erupciones solares.
Ahora, el observatorio solar SOHO de la NASA y la Agencia Espacial Europea (ESA) ha captado la imagen de dos erupciones solares en un periodo de diez horas, entre el pasado 5 y el 6 de agosto, según se ha informado en la página oficial del observatorio. Erupciones como estas pueden llegar a provocar problemas en el campo magnético del planeta iniciando las tormentas geomagnéticas que pueden causar cortes de energía y apagones regionales de comunicación.
Aurea Gutierrez