Ahora sabemos que el agujero de ozono durante 2012 ha sido el más débil en cuanto a extensión y destrucción de ozono desde finales de 1988, a excepción del año 2002, debido, en parte, a la existencia en la estratosfera de temperaturas más cálidas que la media, según ha informado la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) en el marco de la celebración, en este lunes, del Día Internacional de la Capa de Ozono que coincide con el vigésimo sexto aniversario de la firma del Protocolo de Montreal para la protección de la capa de ozono. En cuanto a la situación en 2013, las primeras observaciones indican que la destrucción de ozono comenzó a principios de agosto y muestra una evolución similar a la del año 2011, que resulta ser algo mayor a la registrada en 2012. Así, el pasado año, el agujero de ozono --área donde la cantidad total de ozono en columna es inferior a 220 Unidades Dobson, UD-- tuvo una extensión media de 18 millones de kilómetros cuadrados, aproximadamente un 28 por ciento menor al registrado durante el año 2011. Durante la pasada primavera austral, desde septiembre a diciembre de 2012, que es el período durante el que se produce la máxima destrucción de ozono en la región antártica, el promedio del valor mínimo de ozono en columna registrado fue de 139 UD que supone un 31 por ciento más que el mismo valor del año anterior, y constituye el segundo año con menor destrucción de ozono desde 1988, después del año 2002. Además, la extensión máxima del agujero en 2012 se alcanzó el 27 de septiembre, con un tamaño de 21,6 millones de kilómetros cuadrados, casi el doble de la superficie del continente antártico con aproximadamente de 14 millones de kilómetros cuadrados. Los datos provienen del satélite de la Agencia Espacial Europea (ESA), el 'Global Ozone Monitoring Experiment-2', GOME-2, que realiza el seguimiento a largo plazo del ozono atmosférico tomando mediciones a del estado de la capa a tiempo real, según la AEMET.
Aurea Gutierrez