La igualdad de oportunidades y de trato entre mujeres y hombres es la meta de una inacabable carrera de fondo comenzada hace muchos años por del movimiento feminista, reivindicativo de los entonces inexistentes derechos de las mujeres y que, adaptada a la evolución de los procesos sociales, continúa su recorrido imparable hacia la pretendida igualdad real y efectiva, inculcada y asumida como valor personal y social materializado en todos los terrenos de la vida.
En la actualidad son innumerables los trayectos que componen este maratón dando cabida a una pluralidad de participantes que han de llegar a una misma meta, a un punto de equilibrio en la balanza de lo femenino y de lo masculino aplicado a todos los órdenes de la vida. Con esta finalidad intervienen, por un lado, y bajo mandato constitucional, los poderes públicos en diferentes ámbitos y en atención a sus competencias funcionales y territoriales, y por otro lado, como fondista inagotable, el movimiento social liderado por las asociaciones y los colectivos de mujeres, así como por otras organizaciones que se van incorporando progresivamente, tal es el caso del movimiento de hombres por la igualdad.
Además, resulta imprescindible en esta marcha la actividad difusora, informadora y socializadora de los medios de comunicación.
En esta carrera las pruebas son de verdadera resistencia, de trabajo cotidiano, silencioso e invisible, pero absolutamente necesario para seguir trazando el camino, un recorrido de años que incita a echar la vista atrás para hacer balance de etapas superadas, de logros conseguidos, y de la misma manera mirar hacia el futuro y vislumbrar las barreras que aun quedan por superar.
En este sentido, y tras más de un cuarto de siglo de andadura, la actual Concejalía de Igualdad de Oportunidades y Derechos de la Mujer del Ayuntamiento de Telde, en un ejercicio de recuperación de la memoria histórica del movimiento de mujeres del municipio, propone, entre otras cuestiones, un 8 de Marzo en el que se trabaje, partiendo de un enfoque retrospectivo, el proceso de empoderamiento de las mujeres en las últimas décadas en los ámbitos personal, familiar, laboral y social.
Interesante iniciativa que, inevitablemente, nos hará retroceder en el tiempo, por lo menos hasta los albores de la democracia, momento en que las mujeres comienzan a romper barreras y a mostrarse activas en la vida pública del municipio, irrumpiendo en las listas de los partidos políticos, luchando desde los colectivos de mujeres, liderando las asociaciones vecinales, etc.
Se rememorará el mítico Centro de la Mujer de Telde, pionero en España, abierto en 1987 con la denominación de "Centro Experimental de la Mujer Isadora Duncan", proyecto que nació bajo el manto de la transición, concretamente a lo largo de la segunda legislatura municipal democrática, cuando un grupo de mujeres consiguió que el ayuntamiento destinara un espacio a "...conseguir la liberación de la mujer a través del arte, la cultura y la convivencia". Con esta propuesta, que apenas se vio materializada como idea originaria, se abrió la puerta del centro de la mujer, sede de la concejalía de igualdad durante más de veinte años y origen del devenir de más de veinticinco años de trabajo a favor de la igualdad de oportunidades entre sexos.
En todo este recorrido han participado innumerables personas aportando cada una su particular granito de arena, poniendo en marcha y afianzado diversos servicios, llevando a la práctica multitud de iniciativas. Cientos, miles de mujeres han sido usuarias de las prestaciones de la Concejalía de Igualdad, y varias hemos sido las encargadas de asumir la responsabilidad política de esta área en distintas etapas del camino.
Como mujer y como política, me siento vinculada y afín a esta materia gracias a los cuatro años en los que participé como edil en la elaboración y ejecución de políticas de igualdad para las mujeres y los hombres de Telde. Período que me es imposible resumir en unas pocas líneas y en el que trabajé mano a mano con muchas mujeres, profesionales a las que no es de recibo mencionar por ser tantas, ya que siempre se quedaría alguna en el tintero.
Sin embargo, en esta ocasión, entiendo correcto y oportuno destacar la labor de un grupo de trabajadoras incansables, verdaderas corredoras de fondo de la Concejalía de Igualdad, se trata del equipo de monitoras, responsable de impartir talleres a lo largo y ancho del municipio durante casi tantos años como cuenta la Concejalía. Han enseñado técnicas artísticas, de manualidades, de artesanía, de yoga, pero por encima de todo han llevado a cabo una imponderable labor de convocatoria, movilizando a las mujeres y fomentando su participación en un sinfín de actividades de toda índole.
Tras un extenso recorrido algunas monitoras se van retirando de la carrera, pero la huella dejada por ellas será imborrable. Este año lo han hecho Mari Tere y Esther tras más de veinte años de trayectoria, dignas representantes de sus compañeras de equipo y de todas las mujeres que han pasado por sus talleres. La carrera sigue pero las etapas se van agotando, y lo importante son los pasos dados, el rastro dejado que permitirá a otras seguir ese camino.
Sintiéndome partícipe de esta ardua carrera por la igualdad entre mujeres y hombres, quiero reiterar mi reconocimiento a las mujeres que tanto han dado por este municipio, a todas las que han trabajado por la causa de la igualdad, al infatigable equipo de la concejalía, y en nombre de todas y en el mío propio, con una sonrisa y un guiño de complicidad, hacerles llegar todo el calor y el cariño a Esther y a Mari Tere, que espero estén disfrutando de su merecido tiempo.
Mª del Carmen Castellano
Alcaldesa de Telde