Esta cadena de acontecimientos climáticos unida a la sobreexplotación de los mares, ha dado lugar a las llamadas zonas de muerte. Siendo una vez más el ser humano el causante de la desaparición de las especies, quien en todos los casos actúa de igual forma: explotación de la naturaleza, uso desmedido de sus espacios vitales y destrucción del hábitat natural. Aunque otra forma de explotación a manos del codicioso ser humano es la tala indiscriminada de selvas tropicales. Entre los años 2000 y 2005 se perdieron 27 millones de hectáreas de selva tropical, principalmente en la selva amazónica.
Tal como actúa un tumor maligno, el ser humano se expande a costa de otros órganos sin tener en cuenta lo que éstos necesitan para seguir viviendo. Otro paralelismo con dicha enfermedad también es el daño irreparable que ejerce a su paso, ya que aunque se detuviera la tala de selva tropical y se comenzara a reforestar, las consecuencias globales ya serían irreversibles.
La Universidad de California diseñó un mapa en el que se refleja el uso de los océanos a manos del ser humano, mostrando que tan sólo un 4% de la superficie marina queda libre del uso y de la influencia del hombre. Y otras fuentes como Spiegel On-line publicaba en 2008 un artículo titulado "La epidemia hombre ha infectado los océanos", ¿cómo no ver paralelismos médicos entre la forma de actuar ser humano y un tumor maligno sobre el planeta?
Radio Santec
Mª José Navarro