Los Carnavales se pierden en la noche de los tiempos, parece ser la única fiesta que la Iglesia no ha sido capaz de desterrar o anular. La estrategia eclesiástica ha sido siempre superponer una fiesta religiosa a otra pagana y con el paso de los años la celebración pagana se diluye y desaparece y prevalece la ceremonia cristiana.
El Entierro de la Sardina es una aportación española a los Carnavales, parece que el Rey Carlos III decidió hacer un homenaje al pueblo de Madrid ofreciendo una sardinada final traídas de Santander en carretas, pero el tiempo no ayudó y llegaron podridas y hubo que enterrarlas.
El jolgorio y la risa hizo que se celebrara al año siguiente y así continuó y hoy es una tradición hispana que se celebra en muchos países hermanos.
La aportación canaria a los Carnavales es la Fiesta de los Indianos de La Palma que ya se celebra en todo el archipiélago.
Que Ustedes disfruten mucho y bien de los Carnavales
Juan Carlos Cárdenes Domínguez