Y varios han sido los homenajes de compañeros de trabajo, montañeros y demás, pero este jueves el recuerdo y el reconocimiento se mezcló con la reivindicación por parte del centenar largo de ciclista que hicieron el trayecto de ida y vuelta que separa la plaza del Cristo de La Laguna de la carretera de Geneto y el punto kilométrico donde una bicicleta blanca atada a una farola recuerda el triste y lamentable acontecimiento.
No es de esperar, francamente, que nuestras autoridades -que obviamente excusaron su asistencia porque no podían llevar el coche oficial- escuchen de una vez el grito desesperado de los usuarios de las bicis, los poquísimos usuarios de la bici que hay en Tenerife en relación a nuestro contexto europeo, y se empeñen en medidas rigurosas encaminadas a garantizar al máximo la seguridad de los ciclistas. Mucha propaganda en época electoral pero para de contar, el usuario de la bici se la sigue jugando a cada pedalada por culpa de unos irresponsables que están contra el petróleo al tiempo que nos obligan a sacar el coche para llevar a nuestros hijos al colegio porque ni andando están seguros por falta de aceras decentes en muchos casos. Y así nos va, lógicamente.
FORO CIUDADANO CONTRA LA INCINERACIÓN DE RESIDUOS
TENERIFE