Los nacionalismos son devastadores, en particular los nacionalismos localistas son literalmente aterradores, con el demoledor agravante de su miopía atrofiante, y delirante.
El ser humano no ha sabido encontrar un compromiso de convivencia entre personas y grupos de pensamiento diferente, la esencia democrática es la convivencia constructiva, desgraciadamente, una asignatura pendiente de la Humanidad en su conjunto, y en todos los órdenes, estamos ante una asignatura pendiente para todos.
Lo aterrador de la venta de la independencia puerta a puerta es la exclusión física de los no partidarios, primero la exclusión y la represalia, más tarde incluso la eliminación física, que es final, y no es teórico, es real, lo estamos viendo con el Estado Islámico, la muerte previa tortura de los no iguales. Estamos retrocediendo, culturalmente, al canibalismo.
La independencia puerta a puerta es el censo del terror y de la represalia. La venta de la independencia de Cataluña puerta a puerta es un crimen contra la Humanidad. La puerta a puerta significa: sabemos quién eres y donde vives, no te puedes esconder. En otros lugares ha sido llamada limpieza étnica.
Juan Carlos Cárdenes Domínguez
Ldo. Derecho, Máster Turismo y MBA