3. DESDE JUNIO ESTÁ SIN COBRAR NI UN EURO, teniendo reconocido por la Consejería de Políticas Sociales que se encuentra en situación de Exclusión Social y que procede la renovación de la prestación.
4. Al no poder pagar el alquiler, HA TENIDO QUE VOLVER A LA CALLE. No sólo se ha venido abajo el trabajo de integración realizado con la señora desde el departamento de trabajo social, sino que el golpe de regresar a la calle es de tal magnitud que le ha hecho perder la confianza en su recuperación y ha agravado la sintomatología ansioso-depresiva que tenía controlada.
5. Hoy se envía un correo electrónico al personal técnico de la Consejería para preguntar por la previsión de pago a esta señora. RESPUESTA: "Aún no está su expediente en las listas que nos envían para que tramitemos su renovación, así que lo siento, quizá para nómina de diciembre".
Hay cientos de familias en toda Canarias sin percibir la Prestación Canaria de Inserción, teniendo derecho, porque como cada año desde 2007, el Gobierno se queda sin dinero.
• El presupuesto para la PCI continúa siendo una insignificante nimiedad.
• NO ES CIERTO que se hayan pagado todas las PCI pendientes con los 3 millones que inyectaron en agosto. Cientos de solicitudes continúan sin resolverse habiendo agotado los 6 meses que establece la Ley para resolver.
• Cientos de familias que tienen derecho a la renovación de la Prestación están sin cobrar desde mayo.
Con esta realidad que se repite desde 2007, y que los profesionales del Trabajo Social estamos cansados de denunciar, podemos afirmar que la PCI no es un recurso que sirva para la integración social, es un parche asistencialista de carácter económico que da pescado durante un tiempo pero que jamás enseñará a pescar.
Se requiere una revisión profunda de esta Ley, una presupuesto suficiente y una gestión política competente.
Plataforma por la Dignidad