No nos mientan más con falsedades de recesiones, crecimientos desacelerados, rescates a la banca, de plantillas sobredimensionadas en el sector público, etc etc. Lo único que nos sobra son corruptos. Nuestra Autonomía se ha poblado de redes caciquiles y de asesores a dedo para los cuales no existe congelación salarial ni recortes. Los funcionarios somos, con nuestra sola presencia, los guardianes de la Ley ya que la presencia de estos evita tentaciones. Por eso resultan molestos ya que nuestro futuro profesional no depende del político al que le plantemos cara sino de nuestra reputación y una intachable trayectoria profesional. Ahí estriba la razón por la cual se ha orquestado una gran campaña en nuestra contra.
No hay que olvidar, por otro lado, la existencia en la Administración de muchos puestos de asesores cuyo ingreso no se ha producido con publicidad y transparencia y su carácter de fijeza está sometido al arbitrio de sus superiores convirtiéndoles en medradores vulnerables a los intereses de sus partidos y, por tanto, haciendo muy difícil que se opongan a corruptelas y abusos.
Amparándose en la libertad para nombrar personal de confianza y asesores, nuestros gerifaltes autonómicos y municipales han ido tejiendo durante años unas redes cuyos resultados son contrarios a la obtención de un bienestar social cada vez más deteriorado. No hay que dejarse engañar con cantos de sirena: si queremos asegurar con solidez el sistema democrático, tenemos que fortalecer y proteger la profesionalización y la independencia de lo público en todos los ámbitos de nuestra Administración.
Si queremos que la corrupción no siga socavando nuestras instituciones, necesitamos una Administración en todos los niveles integrada por profesionales que ingresen y hagan carrera por méritos profesionales y no por contactos personales o afinidades políticas que sirvan a los ciudadanos y no a los suyos o de su partido.
Defendamos lo público.
Esteban Vega Martín
Responsable Provincial Sector Autonómico CSIF Las Palmas