Y lo peor es que además se nos ha convertido en un objetivo preferente en caso de conflicto bélico, como lo es el nodo de cualquier tipo de comunicaciones. Nuestros Puertos y Aeropuertos, altamente militarizados; cada uno de los radares que han instalado a lo largo del Archipiélago; las instalaciones militares; y ahora dicen que hasta los hospitales y ambulancias son objetivos prioritarios en las nuevas guerras, esas que están haciendo con nuevas tecnologías. Las que se basan en aviones no tripulados, manejados a distancia, con el dinero de los impuestos que "no alcanzan" para que la gente no pase hambre y necesidades.
Además, a través de la prensa de América del sur, recientemente hemos sabido que la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria colabora en los nuevos proyectos armamentísticos, poniendo a disposición a técnicos electrónicos que trabajan para la OTAN. Dicen que para la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid) que tiene asignada una base en Canarias. Hay especialistas en estos temas que aseguran que "la Usaid desempeña un papel ingerencista en países de América Latina como Cuba y Venezuela". Además, advierten de que la OTAN "prepara instalaciones en Islas Canarias para su guerra electrónica hacia Ucrania como parte del acoso a Rusia".
En definitiva, escandaliza ver como un ejército atenta contra pacíficos manifestantes ecologistas, pero ¿acaso alguien se plantea seriamente en que peligro pone la planificación militar española a la sociedad civil Canaria? ¿O si esto es un hecho circunstancial motivado por la actual tendencia política del gobierno de España, o una línea política general del Estado Español, donde Canarias no juega otro papel que la sacrificada colonia de ultramar?
Aunque no le guste a algunos hay una clara realidad: El día que Canarias se emancipe de España y decida por sí misma, tendremos más seguridad y no estaremos tan expuestos a conflictos bélicos como ahora mismo.
Pedro González Cánovas
Miembro de Alternativa Nacionalista Canaria