Si hace falta sacar el Ejército a la calle, cuando lo aconsejen las circunstancias, se saca y no pasa nada como ha ocurrido en el país galo. El problema está en que en países como Francia el Ejército forma parte del tejido social y en España, no. A los políticos les costaría tomar esta decisión y máxime con unas elecciones a la vista; no obstante, si han de tomarla, que la tomen por el bien de todos.
Europa y Occidente en general tienen un gran reto, que es neutralizar una lacra que lleva al abismo.
Hay que actuar con mucha inteligencia tanto dentro de los países amenazados como fuera.
Tiene que haber unión y firmeza ante el terrorismo, venga de donde venga.
Es hora de sustituir ciertas corrientes "buenistas" por el sentido común, por la inteligencia, la perspicacia y la firmeza.Aunque el asunto es complejo, es el momento de formar un frente para actuar contra esta lacra.Ya está bien de ciertos complejos. No hay que ceder ante los ataques de locura como el de Francia y de fuera de Francia como los perpetrados contra periodistas extranjeros que han muerto decapitados con escarnio y como las continuas vejaciones a mujeres, homosexuales, etc.
Occidente no ha de tolerar que se pisoteen los derechos humanos como se está haciendo en pleno siglo XXI con maneras de actuar impropias de esta época.No se puede buscar ninguna justificación porque no la hay. Los que pretendan hacerlo quizás no entiendan mucho de democracia.
Las sociedades democráticas no han de permanecer pasivas ante la amenaza y ante tantos atropellos a las libertades.
Unidas por el dolor, las personas de bien y que creemos en la democracia y en los derechos humanos, debemos apoyar sin fisuras a los gobiernos en su interés por luchar contra la barbarie.
Jesús Manuel Díaz Lorente