En el caso de la España corrupta y la dictadura que su gobierno –con el apoyo subrepticio del PSOE– ha implantado desmantelando los derechos fundamentales del pueblo, contraviniendo la constitución –ese precioso comic– a fuerza de decretazos, no ha mencionado nada la ONU ni los países corruptos de la cuerda capitalista, caso que me parece muy normal. No obstante, debo recordarle que su predecesor Aznar participó directamente en el golpe militar que junto a la CIA le dieron al presidente Hugo Chávez, asunto muy sucio y por lo que le digo: ¡por qué no te callas, Rajoy!
Lo que es no tener vergüenza ni dignidad, cloaca normal en un auténtico fascista como usted, cuando sabemos de sobra que su partido subvenciona al partido fascista de Capriles, igual que lo hace con los grupos de extrema derecha en Españistán.
Hay que tener cara dura para dirigir la mirada hacia Venezuela con el fin de tapar la mierda propia. Al líder bolivariano, Hugo Chávez, se le pasó por alto decirle al vividor de Rodríguez Zapatero, cuando en la cumbre hispano americana le dijo a Chávez –en los momentos que éste le tiraba lo de golpista a Aznar– que "no podía consentir que se difamara al expresidente del gobierno de España porque es un compatriota"... sip, se le pasó a Chávez decirle: Franco también fue un compatriota suyo, ¿lo justificamos también?
España es un reino nauseabundo que no tiene remedio –a su historia me remito– de vergüenza, para quienes la tengan, mas, si fuera un país serio o demócrata, usted, Rajoy, junto a muchos de su clan político, tendrían que estar encarcelados hace tiempo; banqueros que deberían estar encarcelados hace tiempo; empresarios que deberían estar encarcelados hace tiempo. Sin embargo, ya no me asombro de nada: eso no quiere decir que me haya inmunizado como la mayoría esclava moral.
Dice Francisco Tarajano Pérez –nuestro poeta nacional– en uno de sus poemas: "la Europa que tú me ofreces, te puedes quedar con ella y no es que yo la desprecie, es que no nace quererla" Y yo aporto: la España que me somete a ver si un día revienta yo sí que no la quiero, Isidro sí que la desprecia....
Isidro Santana León