En mi opinión, la jugada de Podemos de posicionarse claramente en contra de la donación lo único que ha conseguido es exacerbar los odios contra Podemos de esa parte de la población más conservadora y tradicional, que se queda en el drama humano de los enfermos de cáncer y no ve importante todo lo que hay detrás de la donación. Pero es que no hay argumento político que enfrentar a una acción que va a salvar vidas humanas muchas, seguramente, en el futuro. Un patinazo ideológico de Podemos que sólo le sirve para echarse encima a más gente, incluidos muchos interesados políticamente en hacer daño al partido, que van a espolear el debate en favor del señor Amancio.
Posición en este asunto si alguien me hubiera preguntado:
Aceptamos la donación porque es legal en nuestro país, luego, nada podríamos hacer para rechazarla legalmente, y la aceptamos también y sobre todo porque ayudará a que enfermos de cáncer vivan mejor durante más años. La aceptamos pero no la agradecemos, no la agradecemos porque no es solidaridad, es una caridad con mucho de interés detrás. Y no la agradecemos porque como sociedad nos hace más pequeños y nos empobrece, cuando tenemos que recurrir a un gran benefactor para solucionar los problemas que deberían resolver nuestras Administraciones. Y es contra estos, contra nuestros gobiernos, contra los que tendríamos que dirigir nuestra crítica. Porque esta donación es una vergüenza para Rajoy y su gobierno y para todos los gobiernos autonómicos copartícipes de la gestión pública, pues viviendo en un país que es potencia mundial en turismo y entre los 15 más ricos, no somos capaces de dotar a la Sanidad Pública de los medios técnicos y humanos suficientes. Si tuvieran algo de dignidad, deberían dimitir todos por absoluta incompetencia.
Y por este camino, cuando hubiéramos acabado de descargar contra nuestros gobiernos todo lo descargable, empezaríamos con el asunto Amancio Ortega. Y ahora sí, toda la maquinaria social y política de Podemos contra esa responsabilidad social corporativa que tiene tanto de marketing y lavado de imagen, y contra el fraude fiscal, la evasión de impuestos, la poca carga impositiva a las grandes fortunas en detrimento de los trabajadores y la clase media, la deslocalización de los mercados de producción que tanto perjudica a la producción local, y la ignominia, la crueldad, la barbarie de unas leyes internacionales que no hacen nada para evitar que en Bangladesh se desplome un edificio y mate a cientos de niños y niñas inocentes esclavizados por la avaricia de empresarios y gobiernos corruptos. Y hasta para esto Podemos podría plantar batalla, pues tiene diputados en el Parlamento Europeo que están ahí para algo.
Así habría sido si alguien me hubiera preguntado, y si mi posición hubiera sido tenida en cuenta, siempre debatida y consensuada previamente, nunca impuesta. Y creo que el daño y la polémica habrían sido mucho menores, y no estaríamos ahora hablando de Podemos como el demonio y Amancio como un dios. Pero bueno, así están las cosas, sólo soy un número, todavía, dentro de Podemos, ahora un poco incómodo para algunas y algunos, pero sólo eso, un número.
Eloy Cuadra
Escritor, activista social y ahora también candidato a la Secretaría General de Podemos en Canarias por la candidatura Podemos desde Abajo.