Ya el hecho de por sí es extraordinario, sin embargo que un animalito tan pequeño tuviera que recorrer unos 800 metros en total hasta acabar con su tarea, parece increíble. En realidad habría que hablar de heroicidad. Todo un ejemplo para nosotros los seres humanos.
Sin embargo más respeto me merecen otras especies de animales, los llamados animales útiles o animales de consumo: Conejos, gallinas, ocas, ovejas, vacas, toros, cabras, cerdos y un sinfín de animales más que se podrían enumerar, incluyendo los animales de caza, y los millones de toneladas de peces que son devorados por el insaciable ser humano. Todos matados en plena juventud únicamente para el consumo humano. Sobre todo los que malviven en establos y granjas más parecidos a cámaras de tortura, donde se pisan unos a otros, y sufren por la falta de espacio, enjaulados y aprisionados. Cerdos enfangados en sus propios excrementos, gallinas que se pican y se mutilan unas a otras. Millones de vacas a las que les son arrebatados sus terneros para que la producción de leche vaya destinada al ser humano, y mil ejemplos más que se podrían poner sobre la atrocidad humana en este planeta.
Sin embargo ningún animal se acostumbra a esta horrible vida, a ellos se les obliga a vivir así. Más de una persona saldría de dudas al respecto al comprobar que por ejemplo a los animales que disponen de agua limpia les encanta asearse a diario. A ellos les gusta el agua como nos gusta a nosotros los seres humanos. A las vacas les gusta disfrutar de sus terneros, a los cerdos su libertad en espacios abiertos, y a las gallinas vivir en el campo.
Ahora hablaré de cifras, pues al parecer se matan al año en todo el mundo alrededor de 45 millones de animales para el consumo humano, ¿no es esto una barbaridad?. Por poner un ejemplo en relación a la caza diré que en el año 2003 se mataron más de 15 millones de animales salvajes, a los que habría que añadir los miles de animales utilizados en los laboratorios de experimentación. Como dato a señalar diré que un carnívoro al final de su vida habrá sido el causante de la muerte de unos 450 animales aproximadamente, en mi opinión una gran carga para su conciencia y una gran carga para su salud.
Estimado lector sepa que la Tierra da al ser humano todo lo que necesita para vivir sin necesidad de tener que matar ningún ser vivo, pues los animales no están puestos para ser matados y mucho menos devorados. Llegados a este punto quisiera recordar como en una ocasión un persistente bromista me preguntó: ¿entonces tu no comes carne?, a lo que yo le respondí, no, yo no como cadáveres. Me sorprendió su cara de incredulidad, lo que me hizo pensar si realmente era consciente de que la carne que él comía no era producto de la huerta.
Fulgencio Cobo