Los hijos pertenecen a sus padres o responsables legales, que tienen sus obligaciones según el Código Civil. La educación y las atenciones recaen en ellos. Es a estos a los que les corresponde inculcarles los principios y valores para que sean buenas personas y buenos ciudadanos y a nadie más. Nunca tenemos que olvidar la importancia de los abuelos.
Por tanto, a los hijos se les ha de educar en casa y no en los colegios e institutos. Estos han de centrarse en el proceso de enseñanza-aprendizaje; es decir, limitarse a la instrucción en las diversas disciplinas. Todo lo que se salga de aquí es entrar en terrenos escabrosos que pueden llevar al adoctrinamiento, que es normal en los estados comunistas y totalitarios que quedan en el mundo. Si no aclara la ministra estas declaraciones, podemos pensar que pretende hacer un guiño al comunismo.
Jesús Manuel Díaz Lorente