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Carta abierta al Candidato de Podemos, D. Alberto Rodríguez
Desde el colectivo que represento, la asociación hotelera de la provincia de Santa Cruz de Tenerife, Ashotel, estamos ya cansados de oír en época electoral continuos ataques a nuestro sector por parte de representantes políticos aspirantes a ocupar un escaño regional o estatal. Sin embargo, lo que no estoy dispuesto a permitir es que se utilicen falsedades como arma arrojadiza para orquestar ese ataque.
¡Bajemos el labio!
Quienes me conocen saben que suelo recurrir a esta expresión tan canaria, '¡baja el labio!', ¡bajemos el labio!, para pedir que se relajen un poco aquellos que, con demasiada frecuencia, quieren pasar por encima de los demás pisoteando al resto o pretendiendo sentar cátedra con propuestas descabelladas, aun a pesar de no tener ni idea de lo que hablan.
Pues bien, este ¡baja el labio! quiero dedicárselo a todos esos seudogurús turísticos que en las últimas semanas ocupan portadas y artículos de opinión en periódicos y pululan por tertulias y entrevistas radiofónicas con la solución a todos los males que, supuestamente, genera el sector turístico canario, o que generamos las "malas personas" que trabajamos en él.
Oro, incienso, piche y una carretera
¿Se acuerdan de los tres Reyes Magos que llevaron de regalo al Niño Jesús oro, incienso y mirra cuando fueron a visitarlo recién nacido, verdad? Pues a pesar de que no estamos en fechas navideñas sino en abril, esta semana me he acordado de ellos y de su bonito presente, aunque en esta ocasión con la ministra de Fomento como protagonista y con unos regalos nada agradables: descoordinación, incompetencia, piche... ¡ah! y dinero para una carretera nueva. ¡Vaya, qué sorpresa! ¿De verdad ha prometido 20 ó 30 millones de euros para cofinanciar esta vía grancanaria tan necesaria que conecta con La Aldea de San Nicolás? ¿Justo en este momento? ¿Será que además en un mes hay elecciones y no nos hemos enterado?
: Si Colón levantara la cabeza...
Les propongo un ejercicio: acudan a la hemeroteca de Canarias y resuman los dos últimos años de los principales hitos del conflicto político empresarial en torno al hotel RIU Oasis de Maspalomas. Además de entretenerse unas horas, el repaso a estos titulares los conducirá a una primera conclusión, al menos es la que yo he obtenido: lo que tocan algunos políticos es resultado seguro de parálisis.
¡Hagan juego, señoras y señores!
Lo sabemos, ya estamos en precampaña y asistimos impávidos a la sucesión de ocurrencias con las que los representantes políticos nos sorprenden día sí y día también con la finalidad de intentar captar votos de los indecisos o, mejor dicho, de los hartos, entre los que me incluyo. Algunas propuestas van desde los simples disparates hasta las que resultan divertidas, si no fuera porque se meten con las cosas de comer y a mí me enseñaron que con ésas no se juega.
La gran mentira del comercio colaborativo
En estos tiempos asistimos a una moda muy 'trendy': el comercio colaborativo. Las nuevas plataformas usan esta piel de cordero para sacar pingües beneficios, metiéndose en la cabeza de los consumidores con las mal llamadas nuevas corrientes de consumo que, hablando en plata, solo son lo mismo pero a la mitad de precio.
Siempre ha habido gente que prefiere el apartamento al hotel y siempre ha existido una normal y legal convivencia con esa actividad. Ahora, las grandes multinacionales que impulsan el alquiler vacacional han convencido a la gente de que no está de moda que te limpien la habitación o te atiendan en recepción, sino que es mejor irse a una vivienda en un edificio lleno de vecinos sin apenas control, sin accesibilidad, sin servicios... En realidad, la mayoría de la gente que opta por esta fórmula lo hace exclusivamente por una razón económica. Pues nada, montemos bares en terceros pisos de residenciales y talleres en azoteas.
A vueltas con la piñata del turismo
No sé si es que no nos explicamos bien, y mira que nos afanamos con esmero desde Ashotel, pero ya suena como una música machacona escuchar día sí, día también –y me da que con las elecciones a la vuelta de la esquina esto no tiene vuelta atrás– la insistente afirmación de que "los hoteleros tenemos que contratar más".
Primero lo decían los sindicatos, lógicamente en el desempeño de su función y dirigiéndose a su público, pero ahora se han sumado al carro varios dirigentes tinerfeños, concretamente el presidente del Cabildo de Tenerife, Carlos Alonso, y el nuevo coordinador de Turismo y Proyectos Estratégicos de la corporación insular, Miguel Becerra.
Cuando regular no es la solución
El pasado 9 de agosto tuve la oportunidad de leer, no sin sorpresa, un artículo en la prensa en la que la diputada socialista en el Parlamento Canario, Gloria Gutiérrez, manifestaba su deseo de presentar una PNL (Proposición No de Ley) en el Parlamento de Canarias para, según ella, dignificar las condiciones de trabajo de las camareras de piso en el sector de alojamiento.
Esta música no nos resulta nueva, pues desde su anterior puesto como Directora General de Trabajo se dedicó a denunciar una situación que, en modo alguno, se correspondía con la realidad. No sólo porque lo digamos nosotros, sino porque también lo dicen las propias camareras, sus responsables, las gobernantas y la representación legal de los trabajadores en las empresas. Esas supuestas condiciones laborales propias de la pre-revolución industrial que la ex Directora General denuncia, existen sólo en el imaginario de la señora Gutiérrez y nada tienen que ver con la actual situación en el sector turístico.
Manos negras, con y sin piche
Es increíble comprobar cómo dos posturas tan alejadas entre sí pueden imponerse y, además, hacerlo a la vez. Eso es lo que opino acerca de la situación en la que ha dejado a Canarias la forma en que se ha politizado un asunto en el que todos tenemos una opinión y todas, legítimas y aceptables. Cuando digo que todos ganan menos nuestras Islas me refiero, y que quede claro, a que si hacemos un diagnóstico de la situación actual es claro y manifiesto que el Ministerio de Industria, y por tanto el Gobierno de España, se está saliendo con la suya en su intento de pasar por encima de las opiniones de los canarios para llevar a cabo una iniciativa cuanto menos muy controvertida. Sería sensato como mínimo tratar de consensuar este asunto con los habitantes del lugar al cual las prospecciones petrolíferas afectan directamente.
¿Qué está pasando en nuestras playas?
A raíz de los desgraciados accidentes de esta última semana en Playa Paraíso, Adeje, y en dos playas más de Gran Canaria y Fuerteventura, que han supuesto la pérdida de cuatro vidas, se hace más necesario que nunca una reflexión seria sobre lo que está sucediendo en nuestras costas y si las medidas de seguridad son suficientes. Estas irreparables pérdidas, con el drama que ello supone, nos lleva a preguntarnos a quienes nos dedicamos al sector hotelero si son equitativas las normas establecidas para las playas en relación con las que funcionan en las piscinas.