Es decir, entran en acción una vez el ejército norteamericano ha arrasado con todo. Entonces los mercenarios españoles, pues cobran un sobresueldo estupendo por defender la marca España tan lejos, van a hacer algunas guardias en zonas sin peligro. Llegan cuando ya están todos los presos iraquíes o afganos en el suelo, entonces y sólo entonces, se atreven a darles unas pataditas en la cabeza. Así es el supuesto valor de los soldados españoles que algunos tildan de héroes, otros de mercenarios y otros de legionarios de toda la vida.
Irak es el mejor ejemplo de una guerra medieval, un gran negocio donde gana más el que invierte más y se contratan mercenarios para que hagan el trabajo sucio a cambio de un sueldo extraordinario pudiendo saquear las minucias, entretenerse abusando un poco de la población, sobre todo femenina, sacarse algunas fotos y vídeos para enseñárselos a sus hijos para que vean lo valiente que son sus progenitores, un tatuaje aquí, otro allí, maquíllate y píntate y ya tenemos al "legía" de toda la vida, nacío pa' matá y para abusar de la población local en cuanto le dan carta blanca. A las excepciones y/o hechos aislados les llaman mariquitas, flojos, hechos polvo, etc. Como si los hubiera parido.
Paco Déniz