La incredulidad me deja atónito, al contemplar que una persona como Andrés Santana ─jefe vitalicio de COVEINCA y de Vecinos Unidos─, que ha sido reprobado, denostado y lanzado al ostracismo por el campo independentista en Gran Canaria, aparezca ahora como adalid de la causa de la descolonización, arropado por algunos elementos, los más pérfidos e indeseables que han pasado o se han metido de topos en esta "lucha" por la independencia y de algunos otros que, de forma súbita, aparecen como soberanistas, haciendo declaración solemne en el digital "La Verdad de Lanzarote", por invitación de este periódico.
Es muy grave e imperdonable, que se use la vía de las Naciones Unidas como camelo para los ingenuos, e intentar atrapar a un electorado sin orientación y en el desespero, cuando a la ONU puede mandar un dossier todo aquel ciudadano o partido que tenga dinero para hacerlo, lo que no quiere decir que dichos documentos pasen del registro de entrada a ningún otro departamento. Todos los casos de descolonización del mundo se han tenido en cuenta cuando surge el conflicto armado o por la voluntad manifiesta y mayoritaria de un pueblo, único refrendo para que las Misiones de las Naciones Unidas intervengan en el asunto. Tampoco porque algún país soberano medie en defensa de la nación colonizada, ni aunque se reconozca por la organización de Naciones sin Estado –que no tiene autoridad para incoar ningún expediente en las Naciones Unidas, ya que su existencia es testimonial y carece de legalidad para hacerlo–, siendo, como indico arriba, la voluntad popular la que legitima el proceso.
El caso de que aparezca la DUI (Declaración Unilateral de Independencia) es porque nuestra nación adolece de una iniciativa que convenza y anime a nuestra gente a exigir sus derechos fundamentales e históricos, sin ninguna manipulación ni otro objetivo que no sea llevar el caso colonial de Canarias a la Asamblea General de las Naciones Unidas. No entendemos, los firmantes del documento DUI, por qué se ataca y se combate esta iniciativa desde el partido Vecinos Unidos y el periódico digital "La Verdad de Lanzarote", que inconcebiblemende y de forma repentina, se ha convertido en la hoja parroquial de semejante partido de trepas –siempre con sus lógicas excepciones, pues habrán muchas personas que no tienen idea de dónde están, ni que las utilizan– arremetiendo, de forma infame, contra la labor altruista de muchos compañeros que trabajan en el proyecto popular DUI.
Particularmente, me voy a referir a la persona Edelvais Ortega Barrera, que por el simple hecho de colaborar con esta iniciativa popular, que puede ir en contra de los intereses del partido mencionado, es victima del ensañamiento y abuso de poder de un periódico que se tilda de verdadero, demostrando con sus publicaciones y comentarios la cobardía más deleznable que puede existir en la historia de periodismo.
Si de verdad Vecinos Unidos entregó el memorándum en las Naciones Unidas, no veo por qué les tiene que preocupar una acción llevada a cabo directamente por el pueblo, como es la DUI, cuando, al contrario, deberían alegrarse porque quizás esta iniciativa hasta les beneficie en su emprendeduría.
En ningún momento, las personas que trabajamos en esta iniciativa popular, nos hemos dirigido a este periódico de Lanzarote, ni al partido que defiende o es parte, pues la claridad del proyecto DUI ha quedado manifiesta, publicando desde cómo se inició y lo que pretendemos lograr, en todos los medios sociales que hemos podido. No obstante, hemos avisado que nos defenderíamos de cualquier manipulación o instrumentalización del documento, tal y como lo está haciendo "La Verdad de Lanzarote", motivo por el que empezamos a exponer lo siguiente, no sólo en lo referente al caso que nos atañe, sino porque la opinión ciudadana tiene derecho a saber qué se esconde detrás. Queremos dejar constancia de que no haremos una crítica de la vida íntima de las personas, sino de su andadura política y de los fines a los que se dirigen.
El periódico al que me refiero se posiciona claramente del lado de la noticia de la entrega de un memorándum en las Naciones Unidas por parte de VU, cuando el que escribe, después de leerse el expediente que dicen haber enviado, observa que en su pie sólo constan los sellos de los grupos apelantes, Vecinos Unidos y COVEINCA, haciéndole una observación por escrito, al no ver, en la cabeza ni el pie del expediente, el sello de registro de entrada en la organización internacional. –Mirar al final del documento cuando abran el enlace.
Isidro Santana León