El policía está obligado a representar su papel de justiciero para salvaguardar el orden, pero es consciente de que ella no lo rompe, que ella esta hay porque ya está harta de tanta injusticia y que ha decidido salir a tomar la calle, porque tenemos un gobierno que mata ya más que las propias balas.
Quizás el solo sea un buen hombre vestido de policía, un desconocido que también es víctima del mismo sistema abusivo y antidemocrático que ambos padecen, y lo ella lo mira como diciéndole: "Tú y yo sentimos lo mismo en nuestros corazones, somos dos seres humanos que sufrimos las mismas calamidades", ni ella ni el son culpables de nada, solo son víctimas de lo mismo.
Los sentimientos humanos sea cual sea el papel que se trate de representar, terminaran por brotar como fuertes cañas de bambú, porque la mentira y la corrupción jamás podrán triunfar sobre la justicia digna de un pueblo que ya ha sufrido mucho en el pasado reciente y que tiene derecho a luchar por salir del pozo de la miseria donde la corrupción política y los banqueros mafiosos los ha metido.
José Ramón Carrillo Rodríguez.