Debemos pues demandar de todas las Administraciones, llámense Ayuntamientos, Cabildos Insulares o Gobierno de Canarias el reconocimiento y apoyo a este cultivo que ha sido tradicionalmente un producto de exportación, pues su uso y consumo en el mercado interno ha sido siempre escaso.
Es a partir de ahora cuando podremos contar con herramientas de promoción, y quizás sean los sectores insulares de Artesanía, Moda o Diseño, a través de los Cabildos de las Islas productoras implicadas, quienes debieran valorar su uso y empleo, tal y como están haciendo ya artesanos franceses, holandeses y alemanes para el teñido de lanas, sedas o cueros .
Es consecuencia de ello el por qué la Cochinilla de Canarias puede y debe tener un futuro halagüeño por su valor añadido en el sector textil. En cambio es en su transformación e industrialización es donde existe una demanda más que considerable para el colorante E120, producto a día de hoy importado en su totalidad de América del Sur.
En otras épocas existía gran demanda exterior de nuestro cultivo de Cochinilla, hasta que las multinacionales comenzaron a fijar sus sedes en América del Sur y a comprar estos insumos principalmente en Perú a precios muy por debajo de los de mercado, ya que según la FAO el 80% de los mismos proceden de la recolección silvestre, acaparando de este modo la casi totalidad del mercado internacional del producto, con grandes producciones a precios predatorios y unido esto a la globalización de la Cochinilla acabaron extinguiendo a nuestros cosecheros de antaño.
No obstante, las nuevas figuras de calidad diferenciada como la que en la pasada legislatura a través del Instituto Canario de Calidad Agroalimentaria, en estrecha unión y colaboración con los productores de cochinilla de nuestras islas, se trabajaron y documentaron para solicitar ante la Unión Europea el registro la Denominación de Origen Protegida (DOP) Cochinilla de Canarias debe unirse a la necesaria y moralmente obligada ayuda del actual Gobierno de Canarias para promocionar la misma, ya que esta colaboración y sinergia será fundamental para la apertura de nuevos mercados internacionales y de este modo conseguir la generación de empleo vinculada al cultivo, la diversificación de nuestro desarrollo rural y el principio de la industrialización a través de la I+D+i.
La Cochinilla de Canarias ha obtenido por parte de la UE un reconocimiento que en la actualidad no ostenta ningún otro colorante natural a nivel internacional. Esto debe ser más que suficiente para que nuestros responsables políticos lo apoyen clara y decididamente en beneficio de nuestro agro, de nuestros productores y por ende de nuestra Comunidad Autónoma.
Alfonso J. López Torres