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Desmontando la Diputación del Común, el último echadero
La base de la empatía es compartir el sufrimiento del otro y sentirlo en mayor o menor medida en tus propias carnes, y el viernes pasado algunos practicamos este sentimiento tan importante cuando cuatro madres canarias a las que le robaron a sus hijos se plantaron frente a la señora Lola Padrón, la Diputada del Común, y tres asesoras suyas, y relataron su sufrimiento, y lloraron amargamente, y nos hicieron llorar a unos cuantos allí. En mi caso, no sé si fue la empatía, pero he tardado varios días en recuperarme del todo de la impresión. En la reunión además de llevarles infinidad de documentación y leyes que no se cumplen, de pedirles que fiscalicen convenientemente el sistema y los centros de menores en Canarias, se le rogó a la señora diputada que hicieran una nota de prensa para visibilizar la reunión y la problemática tan grave que le llevábamos. Hasta la fecha, pasados ya unos días, no hay publicación o nota de prensa alguna sobre el asunto, en cambio sí la hubo casi al instante de una reunión que tuvo la señora diputada con posterioridad a la nuestra con unos señores de unas ambulancias. Con todo, la impresión se me fue apaciguando pero la indignación todavía me dura, y como no es el primer renuncio que nos hace la señora diputada, ya van tres, creo que ya es hora de poner la lupa sobre esta Diputación del Común, esta supuesta oficina de defensa de los canarios, y contar a la gente lo que hay.
Iker Jiménez, la nueva disidencia y la guerra de Ucrania
Que le hayan borrado el canal de YouTube a Iker Jiménez por pura censura del sistema y la última escalada bélica en Ucrania, con la administración Biden desesperada por hacer saltar el mundo por los aires, son acontecimientos lo suficientemente importantes como para que no nos quedemos callados. Lo de Iker Jiménez en primer lugar, un asunto que pudiera parecer menor pero no lo es tanto. Se le cierra el canal de internet y desde medios como la Sexta se está pidiendo que se lo eche de la televisión, por haber dado aire a la noticia del centro comercial Bonaire y los muchos muertos que iban a encontrar en el parking. Luego no hubo muertos, gran noticia, pero esa acusación no se sostiene porque en la misma Sexta se habló largamente de ese mismo asunto dando a entender que habría muertos en el aparcamiento, lo mismo que anunciaron digitales de muchos medios incluidos algunos públicos estatales. Vamos que si hubiera que cerrar canales de televisión o censurar y cancelar programas por sensacionalismo, exageraciones o manipulaciones, canales como Telecinco o Telemadrid estarían ya cerrados desde hace años, por no hablar de la Sexta y su descarado y poco imparcial servicio al gobierno de Pedro Sánchez. Se trata pues de indagar para ver lo que hay detrás de este linchamiento y posterior intento de derribo de un comunicador como Iker Jiménez, con el que se puede estar más o menos de acuerdo. Y lo que está detrás no es ni más ni menos que un intento desesperado del sistema político que manda en España por controlar la información que circula por el país, y por supuesto censurar a todo aquel que tenga un discurso diferente, peligroso para los intereses del sistema. ¿Por qué Iker Jiménez? Porque este señor ha traspasado una línea como nunca antes, ha cometido un sacrilegio informativo dando entrada en su programa Horizonte, en prime time en una televisión generalista, a youtubers e influencers de las redes de base trumpista con clara inclinación a la derecha, con mensajes antiglobalistas y antisanchistas claros.
Ayuntamientos, esa fábrica inagotable de vividores
En los veinte años que llevo escribiendo artículos de opinión creo que nunca he puesto la lupa directa sobre los ayuntamientos, los ayuntamientos en general, los de toda Canarias, no uno en concreto, y me parece que ya toca. Toca porque, entre otras razones, como activista social casi siempre han sido los ayuntamientos mi primer contacto con las instituciones a la hora de intentar solucionar un problema particular o social, y, tengo que decirlo, muchas veces han sido un muro o un enemigo, y pocas una puerta o un aliado. Otra razón importante por la que debemos fijarnos en los ayuntamientos es porque suponen el 86 % de los cargos electos que hay en Canarias, a razón de 1.402 (sin contar los cargos de confianza, más de 400 tenían en 2020 según un titular de La Provincia), que es tanto como decir que los ayuntamientos son la política en Canarias, teniendo en cuenta además que de los ayuntamientos salen los líderes políticos que luego serán presidentes de Cabildos, Diputados, Consejeros o presidentes del Gobierno de Canarias. Casos conocidos de políticos insulares, regionales o estatales actuales que empezaron en ayuntamientos los tenemos en el mismísimo Fernando Clavijo, en Ana Oramas, en el portavoz Alfonso Cabello, en Ángel Víctor Torres, en Antonio Morales, en Pedro Martín, en Mariano Hernández Zapata, en Lope Afonso, en Blanca Pérez o en Manuel Domínguez. También empezaron en ayuntamientos otros que luego avanzaron a otros parlamentos, con un historial algo más dudoso, como José Manuel Soria, el de los Papeles de Panamá, Juan Bernardo Fuentes Curbelo, alias "El Tito Berni", Domingo González Arroyo, alias "El Marqués de La Oliva", Dimas Martín, el de la Operación Unión, residente en la cárcel por temporadas, o el no menos famoso Miguel Zerolo con su Caso Las Teresitas con el que también ha terminado en la cárcel. Por no hablar de otros regidores municipales canarios que destacaron también por estas dudosas prácticas, como Isaac Valencia, José Alberto González Reverón o Isabel Déniz, y lo dejamos aquí para avanzar con el artículo porque saldrían de seguro muchos más. Lo que vengo a sostener en este primer análisis, es que el destino de Canarias, lo que pasa en esta tierra, lo poco bueno y lo mucho malo que padecemos y soportamos en el Archipiélago es sobre todo mérito, responsabilidad y culpa de los políticos y las políticas que se crían, se forman, se juntan, se entrenan y aprenden a hacer política en los ayuntamientos, pues son esas maneras que afianzan en el pueblo las que luego llevan a los Parlamentos de instancias mayores. Cierto, en este punto, algún lector o lectora dirá quizá con razón que el titular de mi artículo es tal vez demasiado agresivo, pues no todos los ediles y alcaldes son unos vividores de lo público. Por supuesto que no, pero para eso está lo de "la excepción que confirma la regla", y de mi experiencia, mucha o poca, siento decir que son escasos los que pasan de un aprobado raspado, de lo que daremos algunas pruebas a continuación.
La ley del vacacional, una burla criminal
No es la primera vez que escribo sobre los efectos del alquiler vacacional descontrolado que sufrimos en Canarias, pero sí es la primera vez que pongo el adjetivo de criminal a lo que están haciendo. Creo que hay que hablar claro, y cómo mínimo debería existir una ley que estipulara inhabilitar y sancionar convenientemente a los políticos y funcionarios que promulgaran normas tan manifiestamente dañinas para la población, como resulta ser esta futura ley del alquiler vacacional de Canarias, como veremos a continuación en una larga lista de burlas.
Urge un Plan Marshall (o un Curbelo) para La Palma
Después de más de una década sin ir por La Palma, casualidades, la semana pasada me fui a pasar unos días y coincidí allí con el presidente Sánchez, a propósito de esa humillada entrevista que el ilustrísimo le concedió al señor Clavijo tras tanto ruego. Lástima que no llegué a verlo, le habría dicho cuatro cosas, pero yo andaba por la zona de Los Llanos y al señor Sánchez ni por asomo se le ocurrió acercarse por allí -y mira que fue veces cuando lo del volcán-, después de los sucesivos renuncios, abandonos, vergüenzas y promesas incumplidas con las familias afectadas por el evento natural. Esta pequeña anécdota no da para mucho más, salvo para iniciar el artículo con algo de actualidad veraniega, porque de lo que en verdad quiero hablarles es de la situación tan preocupante que vive La Palma no precisamente desde hace poco y la urgente necesidad de actuaciones varias en su defensa.
La migración en Canarias y la urgencia de una tercera vía
Imaginen a una Comisión de la Unión Europea con unos cuantos expertos, esos técnicos encorbatados que acostumbran a salir en la tele, gente preparada, en cualquiera de los países africanos que amontonan a personas en sus costas deseando llegar a Canarias. Imaginen ahora a los expertos separando a los africanos en grupos de a 100, entre los que habrá niños, mujeres, adolescentes, embarazadas y adultos; e imaginen también que tras un escrupuloso sorteo eligen a 23 de cada grupo de 100 y los fusilan allí mismo, al resto los trasladan a Canarias para que se busquen la vida por aquí, por supuesto sin papeles y con el riesgo de ser devueltos al continente africano, salvo si son menores.
La migración en Canarias y la urgencia de una tercera vía
Imaginen a una Comisión de la Unión Europea con unos cuantos expertos, esos técnicos encorbatados que acostumbran a salir en la tele, gente preparada, en cualquiera de los países africanos que amontonan a personas en sus costas deseando llegar a Canarias. Imaginen ahora a los expertos separando a los africanos en grupos de a 100, entre los que habrá niños, mujeres, adolescentes, embarazadas y adultos; e imaginen también que tras un escrupuloso sorteo eligen a 23 de cada grupo de 100 y los fusilan allí mismo, al resto los trasladan a Canarias para que se busquen la vida por aquí, por supuesto sin papeles y con el riesgo de ser devueltos al continente africano, salvo si son menores.
Recuperar la utopía para refundar la izquierda
Retirado ya del activismo social más ortodoxo, a falta de nuevos proyectos desde otros ámbitos, queda el ciudadano, y queda también el comentarista. Un comentarista que vuelve hoy con dos temas recurrentes en su hemeroteca, la utopía, y la crítica constructiva a las izquierdas, asunto este último más que urgente, si tenemos en cuenta que las izquierdas se hallan en franco retroceso rumbo a la insignificancia, especialmente a este lado del mundo. Pero si se trata de hablar de izquierda, lo primero, para evitar confusiones, es fijar una premisa muy clara de partida: el PSOE no es en absoluto izquierda. No lo puede ser un partido que en Europa vota la mayoría de las veces lo mismo que el Partido Popular, ni lo puede ser un partido que ha sido incapaz de suprimir la Ley Mordaza en 5 años, y tampoco lo puede ser un partido que asume la guerra como solución primera, por no hablar de una serie de medidas sociales claras que debían haber tomado y no lo han hecho, y tienen hoy al país como lo tienen, partido en dos, con las tasas de desigualdad y crispación en niveles alarmantes. Una vez asumida esta premisa podemos hablar ya de las izquierdas, en plural, e ir adelantando algunas de las realidades actuales que las condenan a la insignificancia, realidades que se pueden resumir en tres palabras: división, seguidismo y cobardía.
¡No, Marruecos no planea invadir Canarias!
El miedo, uno de los pilares sobre los que se sustenta la propaganda de esta nueva corriente reaccionaria que crece y crece a este lado del mundo. El miedo como herramienta de control y manipulación masiva, un miedo que paraliza e impide pensar con claridad, ese miedo que nos atrapaba de pequeños y nos hacía ver a un fantasma o a un ladrón entrando en casa, cuando solo era una cortina que se movía con el viento en la oscuridad de la noche. Así es el miedo, te hace ver cosas que no son, y actuar contra los que no tienen culpa.
AR Lolo Dorta: a la política o retirada
Poco antes de fallecer Lolo Dorta ya hablamos de que estaba llegando el momento de dar el salto a la política, por lo mucho que se nos complicaban las cosas en el activismo social. Desgraciadamente Lolo Dorta se nos fue pocas semanas después de aquellas conversaciones, no pudiendo desarrollar proyecto alguno. Hoy, año y medio después, la situación social y la dificultades de los activistas sociales no han hecho más que empeorar. A modo de resumen, para que ustedes lo entiendan, las cosas están así: