Publicidad
La Marea Naranja
La lucha contra el desmantelamiento de los servicios sociales
Una marea naranja anega estos días las calles y plazas españolas pretendiendo llamar la atención sobre el ataque frontal del Gobierno central y muchas autonomías a los servicios sociales. Son los trabajadores y trabajadoras sociales, y hombres y mujeres que se han sumado que, vestidos con una camiseta de ese color, convocan manifestaciones, asambleas y debates para informar sobre esta ofensiva al Estado de bienestar. Se trata de una campaña promovida por el Consejo General del Trabajo Social para denunciar la vulneración de los derechos de la ciudadanía, la desaparición progresiva de los servicios sociales básicos y de integración, la importante reducción de las partidas presupuestarias dedicadas a estos fines y la intención de separarlos de la realidad más cercana quitándoles las competencias a los ayuntamientos. Pretenden luchar por unos servicios sociales públicos y universales, cercanos y descentralizados que garanticen unas prestaciones básicas a la ciudadanía empobrecida y contribuyan a la equidad, garantizando derechos humanos, económicos y sociales esenciales; reivindican una financiación suficiente y sin recortes y que se les dote de los medios necesarios para acabar con las listas de espera y los retrasos en las respuestas.
Matrimonios de conveniencia
Durante este mes de junio Greenpeace ha puesto en marcha una intensa campaña por toda España exponiéndonos "el millonario enlace entre el Gobierno y las eléctricas". La organización ecologista –que pretende denunciar el "matrimonio de conveniencia" entre los presidentes de Iberdrola, Endesa y Gas Natural con una amplia representación de partidos políticos y sus lideres- obsequia a los cónyuges con una pancarta gigante de 90 metros cuadrados desplegada en el edificio Vincci Capitol de Callao, en Madrid, con las "fotos de la boda" de Rajoy, Aznar y Felipe González y sus parejas de las compañías eléctricas. Al mismo tiempo, recorren distintas ciudades reproduciendo el casorio y advirtiendo de la connivencia del poder político con el lobbie energético español
Flatulencias
¡Están locos estos romanos! Y menos mal que son del mismo partido. Se marean y nos marean. Se dan estocadas y nos salpican. Se atragantan con el gas y soportamos todos sus flatulencias. Se intoxican y se apoderan de ellos las tonturas. El presidente del Cabildo de Gran Canaria se comprometió en diciembre de 2011 a elaborar en seis meses, a partir de un documento ya redactado por el grupo de gobierno de la anterior corporación, el Plan Especial Territorial de Infraestructuras de Hidrocarburos que, entre otras cosas, debía definir la ubicación de la planta de gas en Gran Canaria. En un pleno, celebrado en febrero de 2012 en la institución insular, reconoció que no podía cumplir con esos plazos dada la caducidad de algunos de los informes elaborados para el plan anterior y que el documento definitivo estaría en un año. Hasta el momento no se ha movido un papel.
Educación y Ciudadanía
A propósito de las jornadas municipales sobre la familia y la comunidad.
Han pasado once años desde que iniciamos esta andadura. Desde el momento en el que desarrollamos un proceso, enmarcado en una Ordenanza municipal para la protección del menor, para abrir espacios al encuentro entre la familia, la escuela y el Ayuntamiento. Éramos conscientes de que nos correspondía abrir un debate para propiciar, desde la cercanía, que la educación, la formación, la prevención y la participación de la sociedad civil conformaran el epicentro del crecimiento integral de los niños y jóvenes. Aspirábamos a debatir aspectos que inciden en la evolución del individuo y en la asunción de su papel como ciudadano y pusimos en marcha los mecanismos necesarios para que pudiéramos repensar juntos la educación, la convivencia, el modelo de sociedad al que aspiramos, el sistema político-económico que nos condiciona...
Otra vuelta de tuerca
La pasada semana la Comisión Europea, a falta de la decisión final del Consejo Europeo, acordó otorgar más tiempo a siete países para que puedan cumplir con los objetivos de déficit. Se permite así una prórroga de dos años a España, Francia, Polonia y Eslovenia y un año más a Portugal, Bélgica y Holanda. España podrá de esta manera cerrar el 2013 con un déficit del 6,5% y el 2014 con uno del 5,8%. Parece como que nos hubiera salvado la vida. Que admite que sus políticas de recortes y ajustes han empobrecido a millones de personas y ahogado la economía de numerosos países. Induce a pensar incluso que sus miembros se han vuelto comprensivos, generosos, humanos... Nada más lejos de la realidad. La propuesta tiene trampa. Muchísima trampa. Según José Manuel Durao Barroso, presidente de la Comisión, "ahora los estados miembros deberán intensificar sus esfuerzos en reformas estructurales". Es lo mismo que pedía Berlín hace unos días: "Hay que dar una vuelta de tuerca a la reforma laboral".
Que investiguen otros
Al final de la primera quincena de este mes de mayo coincidieron en el tiempo dos hechos que han puesto de actualidad la difícil situación por la que atraviesa este país, sometido a un Gobierno débil que no sabe plantar cara a los que desde fuera condicionan nuestro futuro e incapacitado para propiciar una alternativa económica que alumbre ilusiones a los millones de parados, excluidos sociales, pymes, clases medias y a la pluralidad de los agentes sociales.
EL CO2 EN SU MÁXIMO HISTÓRICO
Hace unos días, la concentración de CO2 en la atmósfera alcanzó su máximo histórico al llegar a las 400 partes por millón de moléculas. Se trata del mayor porcentaje registrado en tres millones de años, según los datos de la estación meteorológica Mauna Loa, considerada como el epicentro mundial para el estudio de los gases de efecto invernadero. Para los responsables del Centro Oceanográfico de San Diego y de la Administración Nacional de Océanos y Atmósfera de EEUU, la civilización se encuentra en "zona de peligro" por la quema de carbón, petróleo y gas natural "que está siendo el motor de la dramática aceleración del CO2 en la atmósfera".
Embestida contra el Estado
El Consejo de Ministros del pasado viernes 26 de abril nos dejó una nueva retahíla de intenciones de medidas de ajustes y recortes encaminadas a convencer a la troika de las bondades de las políticas populares para la reducción del déficit. De manera ambigua y atropellada, el Gobierno aprobó un Programa Nacional de Reformas que insiste en la austeridad que nos ha llevado a una gravísima situación de empobrecimiento, paro y precariedad económica. Una vez más, se trata de actuaciones encaminadas a evidenciar la renuncia de la soberanía del Estado y a reforzar el papel de las élites económicas frente a una ciudadanía desalmada.
LA "MOVILIDAD EXTERIOR" DE LOS JÓVENES
A principios de febrero de este año escribí un artículo en este medio (¿Qué les queda a los jóvenes?) en el que expresaba mi preocupación por los durísimos datos de la EPA, recién publicada en aquel momento, que hablaban de un alarmante aumento del desempleo juvenil, superior al 51% de media. Señalaba el gran fracaso de la política y la democracia que, como dice la OIT, habían permitido el drama de una generación perdida; habían frustrado las ilusiones de decenas de miles de jóvenes preparados y las de unos padres que constatan que están legando a sus hijos una vida peor que las suyas. Un gran fracaso que está propiciando el éxodo de miles de jóvenes que, como muchos españoles en el siglo XIX y en la segunda mitad del XX, se ven obligados a abandonar su país para mendigar trabajos en precario en distintos lugares de Europa y del mundo.
ENTRE LOS BROTES VERDES Y EL MIEDO
Nos marean hasta el vómito. Nos zarandean hasta que las arcadas nos agotan. Como cantaba aquella solista inglesa de los años sesenta: nos tratan como a marionetas bailando sin fin en las cuerdas... del neoliberalismo. Primero nos venden brotes verdes salvadores, para después anunciarnos que las cosas van a peor. Nos dicen que con los ajustes y recortes no saldremos de ésta, pero a continuación nos exigen nuevas reformas y podas castrantes... Nos asustan, nos abruman, nos aturden y nos adormecen hasta conseguir dar una vuelta de tuerca más a la pérdida de derechos y libertades.