Y es que la señora a la que me refiero, la señora (¿o tal vez habría que llamarla señorita? ya que se separó de Ramón Pellicer) Julia Otero, en comandita perfecta con Ferrán Monegal, monaguillo de la moralidad del nacionalismo catalanista, se ha dedicado a poner la cruz sobre una serie de periodistas que han criticado su fichaje por TVE. Y es que a la gallega-catalana le ha molestado tanto ese ataque que ha llegado a insinuar que hay una caterva de periodistas que hubiesen firmado sin dudarlo su muerte civil.
A esta señora (o señorita) no le han explicado que desde que entró en TVE, allá por finales de los años 80, el panorama mediático en este nuestro país ha cambiado tanto que existen opiniones para todos los gustos y que no todo tiene que ser monocolor como cuando ella reinaba en los prime time de la tele pública.
Su fichaje por TVE en 2012, en pleno proceso de recortes y de congelación salarial, al igual que el de cualquier otro profesional externo, es reprobable, pero no por ser ella, sino precisamente porque la austeridad manda que sean los de casa los que ocupen esos puestos.
Pero nada, que a la señora (o señorita) Otero, junto a Monegal (alias 'el alertas), no le entra en la mollera los disensos de los compañeros y decide, verbigracia, por sí misma que a los miembros de lo que ellos denominan 'caverna mediática derechista' les gustaría haber firmado su muerte civil. Y para muestra, aquí les dejo el imperdible diálogo en el programa de Onda Cero del 17 de abril de 2012
FERRÁN MONEGAL: Los del 'Gato al agua' le dedicaron ayer [16 de abril de 2012] le dedicaron a usted un buen rato, en donde la llamaron sectaria, la llamaron de todo.
JULIA OTERO: Charnega, me han dicho también.
FERRÁN MONEGAL: Charnega, como es gallega y vive en Cataluña es una charnega. Sepa usted que estaban... Es decir, la acusan, Señora Otero, yo transmito lo que veo, los queridos compañeros, sobre todo el querido presentador del programa, el estimable Antonio Jiménez, y una criatura muy potente en opiniones que se llama Hermman Terstch. Estos se han distinguido, y también Alfonso Rojo. Es decir, no les gusta que vaya usted, por ejemplo, a Televisión Española.
JULIA OTERO: Ni les gusta que esté aquí, ni les gusta que exista, Si pudieran, si pudieran, señor Monegal, si dependiera de ellos mi muerte civil, lo harían. Pero no les hagamos propaganda.
En fin, sin comentarios. Ellos (ella y él se retratan).
Juan Antonio Alonso Velarde