Desde luego, la gestión de José Luis Sáez al frente de la Federación Española de Baloncesto está resultado exitosa a más no poder. Cierto es que siempre se le achacaron una serie de despilfarros en aquel campeonato del Mundo disputado en Japón y durante un tiempo estuvo en el ojo del huracán mediático, pero fuera de esas polémicas económicas, desde la consecución del oro para España todo ha sido un continuo llegar de medallas hasta nuestro país.
Los éxitos, eso sí, no han llegado por casualidad o porque se hayan conjuntado los astros para que España brille en lo más alto del universo, con permiso de los aún inalcanzables NBA. Precisamente, lo que da lustre a nuestro baloncesto es el trabajo callado y esforzado que se hace en las categorías inferiores, sobre todo en las femeninas, con menos repercusión mediática. Los frutos de la labor que se hace desde el cuerpo técnico de la FEB están ahí, con cuatro medallas en los respectivos europeos de las cuatro categorías que han tenido torneo en este 2013.
Lo que está claro es que las chicas, con menos apoyos económicos que sus compañeros de fatigas, están rentabilizando de manera exponencial cada céntimo que se invierte en su formación y preparación. Y no sólo en baloncesto. Recientemente hemos visto el exitazo en los mundiales de natación de Barcelona donde todas las preseas conseguidas tuvieron nombre de mujer, con ese broche de oro (nunca mejor dicho) puesto por las chicas del waterpolo.
Juan Antonio Alonso Velarde