Evidentemente, no esperen a ver nunca más mi firma en la plataforma Change.org porque es un portal donde se eligen a criterio bastante sesgado las causas que defender. Por ejemplo, cualquier iniciativa para derogar la actual ley del aborto y poner coto a ese cachondeo y resquicios legales para poder eliminar el aborto a gusto de consumidor, eran poco menos que echadas para atrás.
Uno, como amante de los animales, lamenta que se haya tenido que sacrificar al perro Excálibur, que quizá podían haberse adoptado otros procedimientos antes de que la pobre mascota haya tenido que pagar el pato de una manera tan cruel y tan vil, pero ya me hubiese gustado a mí ver la mitad de las manifestaciones que se han producido en Alcorcón, justo en la puerta de la urbanización donde reside Teresa Romero, frente a cualquiera de las clínicas que han consumado un crimen tan atroz como el del aborto.
Pero esa es la peculiar óptica que tienen algunos de valorar la vida.
Prefieren antes el genocidio de seres humanos inocentes y, en cambio, son capaces de montar una kale borroka por un perro. Ya me gustaría que ese mismo emperramiento lo tuvieran contra un Gobierno que ha seguido punto por punto las prácticas abortistas y abortivas de ZParo. Luego se extrañarán en el PP cuando pierdan las elecciones, pero ni los proaborto les van a votar ni los provida volverán a depositar su confianza en el barbas.
Juan Antonio Alonso Velarde