La solicitud de comparecencia era, desde nuestro punto de vista, más que justificada, porque sabíamos que las irregularidades penales que comenzaban a conocerse tendrían una evidente repercusión en el ámbito municipal dado que en el 2010 se había aprobado por el pleno un documento de PGO que era desconocido por los técnicos municipales, miembros del Consejo Rector de Urbanismo y por la mayoría de los concejales.
Este monumental fraude, sólo conocido por quienes manipularon el documento y por quienes consintieron esa manipulación, aniquila la legalidad del planeamiento urbanístico municipal y concede esperanzadoras evidencias a los principales benefactores de los planes mal elaborados: los propietarios especializados en reclamar indemnizaciones millonarias al erario público, de lo que Santa Cruz tiene escuela propia.
Pero sobre todo la comparecencia del concejal de Urbanismo arroja una densa sombra de duda sobre el gobierno municipal que no tiene empacho en decir que el documento se falsificó pero que no piensa actuar para remediar esta irregularidad, salvo esta convocatoria íntima entre políticos.
Lógicamente Sí se puede no irá a estas reuniones secretas. Este método de debatir los asuntos trascendentales en cenáculos reducidos es escasamente democrático y propician el apaño, como el que, al fin y a la postre, ha realizado el grupo de gobierno con este PGO secreto.
Pedro Fernández Arcila
Concejal de Sí se puede en el Ayuntamiento de Santa Cruz