Se cedieron gratuitamente el Parador, guaguas y hasta camiones del ejército. Permitieron la alteración de viviendas tradicionales majoreras, cuando al majorero no le dejan ni mover una piedra o ampliar la casa para sus hijos. Se permitió el destrozo de algunas zonas protegidas en Pájara y Cofete. Cuentan también que representantes de la productora Volcano Films, empresa española radicada en las islas, trajo gente de fuera porque aquí no había profesionales. Maquilladoras de Mallorca, peones pedreros, peones carpinteros ingleses cobrando el doble que un carpintero majorero, sólo 5 majoreros de 90 chóferes. etc. ¡Será por maquilladoras, peluqueros, pedreros, carpinteros y chóferes! ¡No me jeringuen!
Está claro, Canarias no es un escenario privilegiado para el cine, al menos no más que ninguna otra geografía, lo que es un privilegio es la actitud colonial con la que actúan algunas instituciones, que con el rollito de promocionar la isla sólo logran promocionar su zoquetería e insultar nuestra inteligencia. Cerraron durante días el acceso a algunas zonas públicas con vigilancia y todo. En fin, que las estrellas del firmamento llegaron, eclipsaron, arrasaron y, eso sí, se comprometieron a dedicar un crédito de la peli a la Consejería de Medio Ambiente. Mira qué chachi.
Paco Déniz