A pesar de esta moción benefactora, el alcalde dio la orden a los suyos (incluyo, lógicamente, al grupo socialista) de votar en contra de esta moción. La razón de esta sorprendente actitud es que se sintió presionado porque alguien de su partido considera que, aunque se celebren en días distintos, los veinte puestos que se crearán en García Escámez harán la competencia a los más de setecientos vendedores ambulantes del popular rastro capitalino.
Si este alcalde tiene tan poco criterio y es capaz de bloquear el desarrollo de un proyecto económico trascendental para García Escámez por argumentos tan peregrinos, me pregunto de qué será capaz nuestro alcalde, o mejor dicho, de no hacer, ante las presiones inconfesadas que le lleguen a diario. Si me lo permitiera Juan Cruz, diría que el mandato de José Manuel Bermúdez será la crónica de la nada que hará pedazos a Santa Cruz.
*Pedro Fernández Arcila.
CONCEJAL DE SÍ SE PUEDE EN EL AYUNTAMIENTO DE SANTA CRUZ