De cara a los parlamentos posteriores, no quiso faltar nadie, ni tan siquiera un sol y un calor agobiante que daban más energía si cabe a quienes componían la mesa, encabezada por la parte política (María José Castañeda y Candelaria Díaz, concejalas laguneras), Félix Hernández (Presidente del C. B. Canarias), Cathy Boswell (medalla de oro de baloncesto en Los Ángeles), Roberto Marrero (Vicepresidente de la Federación Canaria de Baloncesto), Manolo Gómez (presidente de la Fundación Canaria de Baloncesto), Guillermo Guigou (médico especialista en salud mental y adicciones y concejal en Santa Cruz de Tenerife), Miguel Tomé (psicólogo, técnico en drogodependencias y, por supuesto, el alma máter de esta iniciativa, Maribel Carro, que fue la encargada de ir explicando los puntos esenciales de Proyecto Hoy.
Sin caer en rancios y baratos feminismos de manual, el argumento central es conseguir hacer normal esa igualdad entre hombres y mujeres en el mundo del deporte y de la cultura. No se trata de compensar antañas atrocidades, donde la figura de las féminas estaba poco menos que arrinconada, ejerciendo la Ley del Talión o de la compensación. En pleno siglo XXI tenemos que ver como algo habitual que el deporte femenino pueda abrir un bloque de deportes o la portada de cualquier diario especializado en materia deportiva.
Por ello, la educación es esencial, enseñar en valores desde la base y qué mejor ejemplo que llevar a una amplia representación de nuestras baloncestistas a ese acto, para que ellas vean que son el futuro, las responsables de defender lo que es un derecho propio, que igual que hoy hay un Canarias en la ACB, mañana hay que exigirle a instituciones y empresas que se vuelquen de la misma manera en tener un representante en la máxima división femenina.
Y por eso, porque los jóvenes tienen mucho que decir en el tema de la igualdad y en otras materias, también Proyecto Hoy va a poner su granito de arena para que La Laguna consiga ser Capital Europea de la Juventud en 2016. Por lo pronto, ya pasó la primera criba, argumento de sobra para ilusionarse y soñar...pero con los pies sobre el suelo.
Juan Antonio Alonso Velarde