Para el presidente del Ath.Bilbao esa petición realizada por el primer edil de la capital vizcaína está fuera de lugar porque debe ser algo consensuado con el propio equipo. Pero la realidad es muy tozuda y, por ejemplo, no le gustaría al señor presidente que la final la jugase, por ejemplo, el Real Madrid. El odio africano que se le tiene por esas tierras al cuadro merengue pasa de ser legendario, tienen verdadero pavor en las oficinas de la entidad rojiblanca a que el enemigo se lleve de casa 'su' trofeo.
Seamos sinceros, a nadie le amarga un dulce y mucho menos una final de Copa del Rey, una competición que arrastra una masa importante de aficionados y eso, para la ciudad es un plus. Además, puestos a seguir pensando mal y que a Urrutia le sale el RH negativo que corre por sus venas, vean como no ha rechazado en modo alguno que San Mames sea sede de partidos de la Eurocopa de 2020, una competición que va a jugarse en varios países.
Eso sí, si mis datos no son erróneos, Urrutia ha recibido con algarabía esta elección de la UEFA porque parece que hay un compromiso de los propios organizadores de que España no pisaría la sede vasca. Y es que después de la alergia al Real Madrid, vendrían las nauseas de ver jugar a la Selección Española en el nuevo San Mamés. Lo que está claro es que para ser presidente del Bilbao necesitas tres cosas por encima de la gestión deportiva: ser vasco, tener RH negativo y, sobre todo, ser militante del PNV, amén de odiar todo lo que huela a España.
Juan Antonio Alonso Velarde