Está claro, insisto, en que Audi es libre de hacer con su stock de coches lo que salga del mismísimo tubo de escape y que entiendo que todo esto le reporta muchos beneficios a la firma de automación y que hacer este acto con el Real Madrid o el Barcelona es una publicidad que llegará más lejos e impactará más que cualquier otra estrategia de publicidad. Pero, insisto, no me parece moralmente plausible porque si algo tienen estos deportistas es dinero, demasiado dinero. Si algo pueden comprar es uno, dos o tres coches sin que su presupuesto casero se puede ver ni siquiera mínimamente resentido.
Considero, honestamente, que cualquiera de estos futbolistas debía oponerse a este obsequio, demostrar que, al menos por una vez, no se cumple esa máxima de tanto tienes tanto vales. Cualquiera de nosotros, cuando entra en un concesionario, no sólo es que el vendedor de turno te mire con cara de sospechoso a ver si le vas a hacer la pirula, sino que te tupen de papeles, documentos y requisitos infinitos para poder llevarte el coche. Y ojo con ser muy coñazo con las reparaciones que se cubren por seguro, porque enseguida también te ponen mil y una pegas. En cambio, a estas estrellas, no sólo es que les den los autos de la gama más cara, sino que anualmente se los cambian. Claro, no es de extrañar que luego salga el Benzemá de turno, se la pegue con un coche de 100.000 euros y encima le haga gracia.
Total, como a él no le ha costado un céntimo....
Juan Antonio Alonso Velarde