La suerte para este bárbaro otomano fue que el colegiado, Gil Manzano, muy condicionado por lo que había pasado desde el minuto 29 con el penalti que se sacó de la manga a favor de los rojiblancos, la pena máxima que no le pita al Atleti y el posterior gol del Barça a renglón seguido, amén de la expulsión en vestuarios de Gabi, hiciese la vista gorda. A Dani Benítez, del Granada, por arrojar una botella de plástico, le cayeron tres meses de sanción.
Personalmente, como aficionado colchonero de toda la vida, me da vergüenza, asco y vómito que existan jugadores de esta calaña ya no sólo en mi equipo, sino en el deporte en general. Eso ya por no poner en un apartado especial al clan de los carniceros descerebrados, tipo Juanfran o Raúl García, que encima tienen los santos huevos de decir que hay mucha envidia hacia el Atleti. ¿Envidia de qué? No toquéis los cojones, aplicaos el cuento de la humildad nuevamente, a ver si ahora os creéis los nuevos 'Di Stéfano, Pele o Maradona'. No es que jamás vayáis a ser estrellas mundiales, es que lo lógico y lo normal es que os quedéis en lo que sois, jugadores de medio pelo a los que Simeone, cierto es, ha sabido sacarles todo el jugo y todo el juego.
Juan Antonio Alonso Velarde