Por lo pronto, según adelantaba en rigurosa exclusiva el periodista de La Razón Toni Bolaño en el programa 'Rojo y Negro' de Radio4G, Toni Cantó, uno de los rostros más reconocidos de la formación magenta, dejará en cuestión de horas de pertenecer al partido. Se va a ir harto de una política que es incapaz de reconocer el error de no haber llegado a una alianza con Ciudadanos y de no asumir ningún tipo de culpa por lo sucedido en los comicios andaluces.
Pero es que detrás de esta salida puede venir un aluvión de deserciones y otra que está hasta el moño de ser el tallo que sostiene a la Rosa de UPyD es Irene Lozano. Ella ha sido una fiel seguidora de los preceptos de Díez, pero hasta ella se ha percatado de que la lideresa está llevando al partido a la ruina y que algo hay que hacer. Sin embargo, como los estatutos son los que son, es decir, creados al socaire de esa ley del embudo, Rosa Díez se ha empeñado en atrincherarse y de ahí no la sacan ni los geos.
¿El resultado final? Que va a producirse una desbandada de tomo y lomo y van a dejar a la vasca intransigente con la siglas, pero sin gente que sostenga el proyecto. Empieza, como diría el copión de Pablo Iglesias, el verdadero tic tac para la caída definitiva de Rosa Díez y el engorde de Ciudadanos con la llegada de gente más cercana a sus postulados que estaban ahogadas en UPyD.
Juan Antonio Alonso Velarde