Podemos entender también que Nadal con muchos meses de inactividad o con un Ferrer fundido tras un 2012 sensacional y con un 2013 donde está también con un calendario saturado no se podía contar con nuestras mejores armas, pero siempre hay una segunda unidad con Almagro, Verdasco o Feliciano. Pero no, directamente se ha recurrido a llevar una versión de la Armada que puede catalogarse de serie C o incluso D. Una verdadera piltrafa, un timo en toda regla y un desdoro para el prestigio de nuestro tenis. Y es que los inventos o los experimentos, lo dicen los expertos, en casa y con gaseosa, pero aquí el señor Escañuela y el señor Corretja han jugado con fuego y han acabado, obviamente, quemándose en el mismo.
Lo peor de esto es que ahora toca esperar hasta abril para saber quién será el rival ante el que nos tendremos que jugar los garbanzos en el mes de septiembre en una eliminatoria que, a poco que haya mala suerte, puede ser fuera de España y ya sabemos que ningún adversario, en condiciones normales, nos va a poner una pista a favor, sino hierba o superficie rápida.
Juan Antonio Alonso Velarde