Y en este sentido, hay que reconocerlo por más que nos pueda joder, que los canariones fueron más inteligentes porque se pegaron el pelotazo de Arinaga (que no ha servido para nada como le ocurrirá a Granadilla pero donde los Plasencia y los Concepción de turno se pusieron morados con la obra) pero en absoluto descuidaron la expansión y la ampliación del Puerto de la Luz y de Las Palmas que creció y creció mientras Suárez Trenor se ocupada de mover fondos de no se sabe donde en paraísos fiscales. E incluso hoy en día nos encontramos con que los puertos de Las Palmas provincia son dirigidos por un joven economista de amplia formación y muy ambicioso, como se supone debe corresponder a un cargo de este tipo, mientras los de esta provincia están controlados por un maestro de escuela que que lo malo que tiene no es que sea un maestro de escuela, y por tanto un completo ignorante en cuestiones de gestión de puertos ni de nada, sino que ya puso al borde del abismo a la agricultura en Canarias y no siente el más mínimo rubor tampoco al observar que Gran Canaria nos tumba hasta en lo único que pareciera que no debíamos tener competencia como es el abastecimiento de combustible. ¡Vamos, que nos tragamos el humo de la refinería nosotros y los canariones hacen el negocio, como para mear y no echar ni una puta gota!
Pero lo más asombroso del tema no son todos estos disparates (en los que no tienen nada que ver los canariones por mucho que Pepito Rodríguez pretenda acusarlos hasta de quemar nuestros montes por envidia), que ya los sabíamos desde hace mucho tiempo hasta el punto de que en el 2009 las consignatarias advertían de que la ampliación del puerto de Santa Cruz, a la que obligó la presión de la calle de la mano de los que Suárez Trenor calificaba como "terroristas sociales" por defender las posibilidades del puerto de Santa Cruz que según él ya no servía para nada. No, lo verdaderamente asombroso es que los peligrosos personajes que han puesto a Tenerife en la clase de los torpes en lo que a desarrollo portuario se refiere pese a contar con la mejor rada de esta parte del Atlántico, haciendo propaganda en contra de su principal valor que no era otro que el puerto de Santa Cruz a todos los niveles, pretendan ahora enfrentarnos a Gran Canaria con una carísima campaña (tienen media Isla llena de vallas publicitarias) con disparates del calibre de que en poco tiempo vamos a tener que pasar por Gran Canaria para volar a Madrid o de que le vamos a meter un gol por toda la escuadra a la Unión Europea, como cuando el engaño de la justificación del puerto de Granadilla (ahora son ellos mismos los que se ponen como mentirosos cuando piden inversiones para el puerto de Santa Cruz que presentaron en Europa como un cadáver pestilente).
Francamente, si les digo la verdad, pareciera que estamos en tiempos en los que ciertas tomaduras de pelo deberían darse por muertas y enterradas ya como ese tan tristemente socorrido 'pleito insular' que hoy, acaso más que nunca, está cumpliendo con el único propósito con el que han movido sus hilos históricamente nuestra corrompida y caciquil clase gobernante: el de distraer la atención de la gente no sólo de nuestros verdaderos problemas sino, sobre todo, de los verdaderos responsables de nuestras mayores desgracias, como es el caso de política portuaria de islas como Tenerife o La Palma en esta última década sin la más mínima duda.
Foro ciudadano contra la icineración de residuos